San Rafael
Miércoles 22 de Abril de 2015

"Todo fue muy rápido, ni siquiera escuché el disparo que terminó con la vida de Roxana"

Envuelta en un estado de crisis traumática luego del asesinato de su compañera y amiga Roxana Toledo, Vanina, que viajaba en la camioneta al momento del sangriento hecho, está con un tratamiento psicológico. Contó lo sucedido a UNO San Rafael.

Vanina, la amiga y compañera de viaje de Roxana Toledo durante la noche que la asesinaron, no puede terminar de comprender cómo se sucedieron los hechos que terminaron con la vida de la mujer de 37 años y madre de 4 hijos.
Es que Vanina (se reserva su apellido) fue la principal testigo de esa noche brutal en la que Roxana perdió la vida de un disparo en un asalto en la esquina de Balcarce y Alberdi.
Esa noche, Vanina sufrió el shock traumático más importante de su vida que la obligó a empezar un tratamiento psicológico para superar las secuelas de lo sucedido.
En diálogo con UNO de San Rafael, Vanina pidió no revivir los detalles del robo porque según sus psicólogos "no es el momento adecuado para hacerlo en esta fase del tratamiento".
Sin embargo mencionó que "todo fue muy rápido" y por el susto vivido "ni siquiera escuché el disparo que terminó con la vida de Roxana".
Es que Vanina recién se enteró de su muerte a la salida de la guardia del hospital Schestakow donde fue trasladada en estado de shock. "Recuerdo que Roxana cayó sobre mi y un hilo de sangre le salía de la boca", explicó y agregó que "yo creía que se trataba de un golpe, nunca supuse que le habían disparado".
Si bien los médicos no constataron lesiones en el cuerpo de Vanina, ella señaló que "con algo me pudieron haber golpeado porque tuve un fuerte dolor en la cabeza".
La joven de 31 años y madre de una hija vive aterrada por todo lo que le pasó, incluso se animó a decir que "le da pánico ver un encapuchado por la calle o detenerse con el auto frente a un semáforo". Es que los asaltantes iban encapuchados.
También reconoció que todos los jueves viajaba con Roxana a General Alvear donde se dedicaban a las ventas y cobranzas de los productos de la panadería.
Sobre el hecho en particular, del cual prácticamente, por consejo de su terapeuta, no quiso hablar, dijo que "solo recuerdo gritos, insultos y la cara de mi amiga sobre mi falda".
Mientras la investigación sigue y aún no se encuentra a los culpables, Vanina ahora debe superar un trauma que vivió en persona por un asalto seguido de muerte del que aún todo San Rafael no se recupera y sobre el que se reclama justicia. Aún ella no declaró en la causa porque la misma aún está bajo investigación policial y no ha pasado al juzgado de Lidia Coffano. Como ayer publicó en exclusiva UNO San Rafael, hay más de dos sospechosos en el crimen.

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