La provincia
Domingo 12 de Julio de 2015

Toque de queda comercial: buscan que los bares, boliches y otros comercios cierren a las dos

Desde una ONG piensan llevar a la Legislatura un proyecto de ley para limitar toda actividad en negocios entre las 2 y las 6. Creen que así se reducirá el descontrol que el alcohol genera en los jóvenes. Constitucionalistas refutan el plan

Por Rosana Villegas
villegas.rosana@diariouno.net.ar

“La falta de seguridad en nuestra provincia está directamente relacionada con el descontrol que provocan ciertos comercios que permanecen abiertos por las noches. Por ejemplo hoy el Estado no controla la venta de alcohol a los jóvenes y hay empresarios que lucran con ellos y después nosotros los padres somos los que nos lamentamos”.
 El argumento es de José Ramón, un referente de la ONG Protectora, para justificar la idea de establecer un “toque de queda comercial” que piensan llevar a la Legislatura.
La polémica iniciativa, que promete gran repercusión en el ámbito comercial y también entre los clientes, busca limitar en el territorio provincial toda actividad comercial entre las 2 y las 6. La idea, que pretenden convertir en ley, supone que las habilitaciones comerciales contengan la prohibición de funcionar en ese lapso de madrugada.
Ramón explicó que “esto no tiene nada que ver con restringir las libertades individuales, que tanto nos costó que nos respetaran, nada más lejos. Lo que buscamos es limitar la actividad comercial de noche, que es donde se produce la mayoría de los excesos y delitos”.
“El foco está en que en ese lapso en boliches y bares se comercializan cosas que nos hacen daño como ciudadanos y el Estado en vez de protegernos, prioriza el interés de esos comerciantes en lugar de nuestra seguridad”, cree Ramón, quien admitió que el proyecto surgió luego del grave accidente vial que protagonizaron seis jóvenes que el 4 de este mes chocaron contra un camión recolector en Godoy Cruz.
“En ese auto iban algunos chicos que yo entreno en el Club Personal del Banco Mendoza, de rugby, en donde ya hemos perdido a 4 jóvenes en distintas situaciones ligadas a la inseguridad”, añadió Ramón.
Desde la misma ONG citaron medidas similares aplicadas por ejemplo en La Rioja, “en donde si te encuentran tomando alcohol en la calle te llevan detenido 10 días”.
El proyecto ingresaría a la Legislatura provincial de la mano del diputado de Compromiso Federal Daniel Cassia, “que se ha mostrado interesado en la idea y en lo que podría significar en materia de seguridad”.
No es razonable
El abogado constitucionalista Víctor Ibáñez, quien recordó que la Constitución establece el derecho al libre comercio, analizó el proyecto: “Para establecer si una medida como ésta es constitucional o no hay que empezar pensando si es razonable y hay que analizar si los medios están adecuados a los fines. Si el objetivo es prevenir que los jóvenes tomen alcohol y protagonicen accidentes, y para eso hay cerrar todos los negocios de 2 a 6 de la mañana, roza con cierta irracionalidad, porque estaría privando a todo el mundo de acudir a esos negocios y no sólo a los jóvenes”.
 El letrado evaluó que la norma podría ser más razonable “si estuviéramos en una situación de caos social que hoy no se da” y rescató que de convertirse en ley este proyecto “estaría por encima de las normas vigentes, porque hoy está prohibido venderles alcohol a los menores de edad, pero como eso no se cumple surgen ideas como éstas, que van más allá y buscan cerrar los negocios. Igual cabe preguntarse si con esto se cumple el objetivo final, o si después de aprobar este cierre y comprobar que los chicos se accidentan antes o después de ese lapso, no se pretenderá ampliar los cierres de los comercios”.
Los controles y las previas
En nuestra provincia, por ley los boliches deben abrir sus puertas a las 23 y cerrar las taquillas a las 2.30 y las barras, dos horas más tarde, a las 4.30. En esos lugares está prohibido vender alcohol a menores de 18 años y para controlar si cumplen con todo esto, la Dirección de Diversión Nocturna cuenta con 13 inspectores, con los que colaboran sus pares de cada departamento.
El titular de esa dirección, César Maturano, explicó que “nuestro trabajo es controlar la seguridad dentro del lugar –que ese personal esté habilitado por el Registro Provincial de Empresas de Vigilancia– y también si se expende o no alcohol a menores. Quienes incumplen reciben multas que van desde los $10.000 a los $80.000 dependiendo de la gravedad y la repitencia de la violación a la ley”.
Para el funcionario, el problema de la ingesta de alcohol de los jóvenes no está en lo que consumen en boliches y bares: “Lo grave está en las previas que hacen en sus casas hasta las 2 de la mañana. Allí entra a tallar la responsabilidad de los padres, que permiten que sus hijos tomen una gran cantidad de alcohol y luego salgan hacia un boliche. Por eso habría que avanzar en normas que sean punitivas también para esos progenitores en el Código de Faltas”, lanzó Maturano y recordó que desde la década del ’30, ninguna ley seca tuvo éxito.
“Si hoy cerráramos todos los quioscos y bares, a esa hora proliferarían negocios clandestinos”.

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