Política
Domingo 15 de Noviembre de 2015

Tras un año para el olvido, el justicialismo mendocino busca líderes para su reconstrucción

Paola Alé
ale.paola@diariouno.net.ar

El 2015 ha sido un año devastador para el peronismo local. No ha cesado de ser derrotado en todos los procesos electorales, tanto en las PASO como en las generales, desde febrero, cuando comenzó el calendario de votaciones. Para peor, perdió en agosto al principal armador de las estrategias políticas provinciales y líder del sector azul, Juan Carlos Mazzón. 
Por ahora, no hay una brújula que determine el camino a seguir y tampoco quién la pueda aportar. Lo que sí tienen en claro es que la figura del señero está vacante.
Porque definitivamente ningún peronista quiere seguir avalando  que la presidencia del partido descanse en la resistida figura del gobernador saliente, Francisco Pérez, que por estas horas ha cosechado disgustos de propios y ajenos. Por esto, y luego de pasar el balotaje y la jura de Alfredo Cornejo como nuevo gobernador, el PJ comenzará el operativo “reconstrucción” para nombrar nuevas autoridades. Los rumores indican que presidencia y vicepresidencia quedarán en manos del sector azul y de Integración, los dos espacios que quedaron enteros luego de la poda electoral. 
Una gran convocatoria     
Técnicamente hay dos formas de realizar una renovación de autoridades del partido. Una es por medio de un acuerdo político, que debería darse luego de la renuncia de las autoridades actuales. El concejo partidario tiene entidad para convocar a un congreso provincial, en el que participan los 350 congresales de todos los departamentos. De allí surgiría la nueva presidencia. 
Otra forma, y es la que están intentando fogonear las bases del peronismo local, es la realización de una elección interna, en la cual voten todos los afiliados y ellos decidan a quién quieren al frente del partido. 
Es que, según opinan algunas voces de militantes, después de la pérdida de liderazgo que se ha vivido en esta etapa el PJ precisa líderes, dirigentes que tengan la legitimidad de que el aval sea dado por la mayoría de los “compañeros”. Este sería el camino más largo, y más complejo, pero los que comparten esta idea creen que es el camino correcto para que las autoridades tengan verdadera representatividad.  La contra de esta determinación es que los plazos se alargarían, por lo menos hasta después de la Vendimia 2016.
Líder se busca
“La falta de liderazgo es lo que ha hundido al partido”, asegura una fuente ligada al sector de los hermanos Félix. Justamente, la mayoría de los peronistas consultados asegura  que la vacante de conducción va a ser ocupada por integrantes de los dos grandes sectores que quedaron en pie y entre los que se repartieron las seis comunas peronistas que el PJ conservó: los azules e Integración (espacio de Emir y Omar Félix).
En el caso del sector azul, es el que gestiona 4 de las 6 comunas que le pertenecen al PJ. Uno de los nombres que más suenan para hacerse cargo de presidirlo es Adolfo Bermejo. Esto, porque es un conciliador dentro del gran movimiento que es el peronismo.  Pero a Integración también hay que reconocerle que conservó la intendencia de San Rafael cuando sus dos vecinos (Malargüe y General Alvear) las perdieron. Por lo tanto podría estar entre los próximos “presidenciables”. 
En cuanto a la Corriente –línea interna que creó Carlos Ciurca y que componían tres intendentes que perdieron sus espacios– algunos dicen que ya no existirá y otros que se transformará con lo que haya quedado entero. 
No hay que olvidar que el kirchnerismo puro –La Cámpora y demás movimientos pequeños que pertenecen al ala “nacional y popular” del PJ– va a reclamar en esta etapa tener un lugar que nunca tuvo durante la gestión de Pérez. 
Todas estas probabilidades comenzarán a perfilarse al otro día de la segunda vuelta electoral, pero no se definirá en lo inmediato, sino que deberán por lo menos cicatrizar las heridas que han dejado dolida a la mayoría de los justicialistas locales.

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