Domingo 03 de Julio de 2016

Travesía inolvidable

Gran aventura. El sanrafaelino Nicolás Garbín a bordo de una moto unió las ciudades de Alaska con Tierra del Fuego. Fueron 60 mil kilómetros con infinidad de historias y anécdotas.

Amante de los viajes y las aventuras, el sanrafaelino Nicolás Garbín a bordo de su BMW F800 protagonizó una gran aventura al unir las ciudades de Alaska y Tierra del Fuego.
La primera consulta que surgió durante la charla fue cómo nació la idea de tamaña travesía y Nico explicó: “Viajando por la Patagonia escuché la historia de un tipo que lo había hecho y ahí empecé a fantasear con la idea. En un principio sólo iba a viajar de Alaska a California, pero me entusiasmé y seguí hasta Argentina”.
Luego de diez años de ahorro (hasta vendió un televisor), el 15 de junio de 2014 el sanrafaelino comenzó la travesía que finalizó el 25 de marzo de 2015.
“La preparación tuvo parte aeróbica y sobre todo mucha natación”, destacó.
Un viaje que tuvo diversas etapas. “Por momentos me sentí feliz y eufórico y otras veces me sentí como un loco ahí solo perdido por América”, comentó Nicolás.
El oso
Mientras acampaba en Montana, Estados Unidos, Garbín vivió una incómoda situación: “En un lago perdido en el medio de la nada, en medio de la noche, un oso tiró mi moto al piso. Calculo que fue porque en las maletas había comida. Estuve atento toda la noche porque el oso seguía en el lugar, hasta que a las 5 me venció el sueño y me dormí. Cuando me desperté, por suerte no había pasado nada”.
Picadura
En Costa Rica el aventurero tuvo un gran susto.
“Una noche al salir de la carpa sin zapatos pise un escorpión. Maté al animal, lo puse en una cajita de cigarros y me subí a la moto. Dejé todo tirado y salí en busca de ayuda. Luego de dos horas (un amigo lo guiaba desde San Rafael por Whatsapp) se me durmieron los brazos, se me secó la boca y sentí bastante arritmia. Estaba muy asustado hasta que por fin encontré gente que me confirmó que no había peligro. Al parecer esa clase de escorpiones no son tan complicados”.
Accidente
En Wyoming, EEUU, Nicolás transitaba por un camino de tierra a gran velocidad, atropelló una vaca, se fue contra la banquina y voló de la moto. Tanto el piloto como la máquina solamente sufrieron golpes.
A todo esto hay que agregar que unos gitanos chilenos le robaron y en Honduras por esquivar a un camión se “tragó” un bache  y dobló ambas llantas que arregló a martillazos con herramientas prestadas.
Este viaje le dejó a Nicolás, con 33 años de edad, muchas enseñanzas: “De los gringos me contaron que eran unos cerdos capitalistas y me crucé gente grandiosa. De Centro América que era la guerra sin declarar y una vez ahí no es tan así. Finalmente te das cuenta que lo que nos cuentan es la perspectiva de alguien, pero no la nuestra”.
Una vez que completó el viaje sufrió las consecuencias del mismo.
“Volví muy mal físicamente, me alimenté muy mal durante el viaje, mucha comida en lata o de camping, por eso perdí cuatro kilos. Además tuve un tremenda infección intestinal por comer pescado crudo en Perú que casi me deja fuera de servicio”.
Compañera
Luego de un largo recorrido la moto (que compró en Alaska) fue su gran aliada. “Como fue mi relación más duradera de los últimos dos años, hasta le puse Afrodita”, puntualizó.
Así fue como este sanrafaelino, que actualmente organiza tours en moto por el viejo continente, fue protagonista de una historia de película.
Sanrafaelino
Nicolás Garbín vivió en su ciudad natal hasta los 18 años. Luego recorrió Estados Unidos y Buenos Aires. Actualmente reside en Barcelona, España.
Experiencia
En 2005 Nicolás se subió a la moto y viajó desde Mendoza a Perú. También ha realizado diversas travesías por ciudades argentinas y países limítrofes.
Diego Figueroa
dfigueroa@diariouno.net.ar

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