Deportes
Domingo 25 de Enero de 2015

Un antes y un después

A 28 años del primer Pentatlón. El domingo 11 de enero de 1987 se disputó la primera edición de una prueba que marcó un cambio tanto en lo deportivo como en el turismo.  

El domingo 11 de enero de 1987 a las 11 en punto se puso en marcha la primera edición del Pentatlón argentino, un evento que cambió la historia de la ciudad de San Rafael.

Comenzó en 1985 con los preparativos y promociones, con una producción fílmica de altísimo nivel y de transmisión televisiva para todo el país. Detrás de ese sueño estaba José Tico Russo.

La competencia, de la cual participaron 58 atletas (41 en seniors, 5 en juniors, 8 en veteranos y 4 en damas), comenzó en las aguas del embalse El Nihuil con 6 kilómetros de windsurf.

En este tramo el viento exigió la energía y pericia de los participantes.

Posteriormente llegó el turno del motociclismo (40 kilómetros) en las candentes arenas de El Nihuil, donde un sol vertical se transformó en otro adversario más.

Con cerros colmados en la zona de Valle Grande, donde el público no dejo ángulo visual sin cubrir, los atletas dejaron la moto y se subieron al kayak para recorrer 18 kilómetros sobre un caudaloso río Atuel.

Luego llegó el momento del ciclismo de ruta (24 kilómetros) por las principales rutas y accesos a las ciudad de San Rafael.

El tramo final

Por último los 7 kilómetros de pedestrismo ante un notable marco de público que colmó las calles, alentando a cada uno de los participantes.

La llegada, presenciada por numerosos espectadores, se produjo en Hipólito Yrigoyen y Gutiérrez (sede de las oficinas de Pentatlón).

El ganador de la prueba fue el entrerriano Héctor Tote Amengual, que completó el total del recorrido en 3 horas, 27 minutos y 11 segundos.

Una primera edición donde además estuvieron presentes corredores de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Salta y San Rafael.

Números

El premio al ganador fue de cuatro mil dólares y se otorgó un total de trece mil dólares entre el resto de los participantes.

Para organizar la prueba se crearon quince subcomisiones.

Además de las relativas a cada una de las disciplinas, se sumaban las ambulancias, la policía, alojamientos y los radioaficionados.

Los que armaban los parques cerrados, los que señalizaban y hacían los controles y el abastecimiento del recorrido. Incluso hasta los encargados de la gran fiesta de entrega de premios.

Nada fue lo mismo después de ese evento, esa singular aventura con paisajes imponentes, que marcó un antes y un después.

Pentatlón nació de la inspiración de un joven que amaba San Rafael, sus paisajes y el deporte al aire libre.

Tico fue quien trajo el kayak y los gomones al Sur mendocino, además andaba en moto y esquiaba.

Sentía una profunda pasión por todas las disciplinas deportivas relacionadas con la naturaleza.

Inspirado y apoyado por muchísima gente que también se enamoró del proyecto y avanzaron con él.

Un evento que desde su inicio convocó a multitudes y rápidamente revolucionó durante una jornada a una ciudad.

Se ganó un lugar dentro del calendario nacional e internacional y le permitió a San Rafael trascender las fronteras.

Algo más que una competencia deportiva que ahora buscan recuperar para el próximo año.

Un evento y grandes atletas

La primera edición del Pentatlón argentino tuvo como protagonistas a destacados atletas locales como así también de diversos puntos del país.

Defendiendo el prestigio sanrafaelino estuvieron presentes Adriel Andrés (ganaría las posteriores ediciones), Liliana Olivera de Zúñiga (una de las dos damas que participaron) y el gran Raúl Radys, entre otros.

Mientras que desde Concordia, Entre Ríos, llegó Héctor Amengual, que se adjudicó la competencia.

Otro de los grandes animadores de la prueba sanrafaelina fue el capitalino Roberto Patti.

Al igual que el porteño Germán Cordisco que se lució sobre todo en la parte de windsurf.

Atletas que quedaron en la historia del Pentatlón.  

Comentarios