Más noticias
Viernes 02 de Diciembre de 2011

Un horror

El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, afirmó este jueves que la joven afgana que fue encarcelada por haber cometido adulterio al ser violada por un familiar puede irse a casa o, si lo prefiere por motivos de seguridad, permanecer en prisión.

Karzai ha dicho que ha pedido al ministro de Justicia que se reúna con la mujer y con su violador para saber si ella quiere casarse con él con el fin de que la niña que ha nacido fruto de esa agresión sexual sea considerada una hija legítima.

Gulnaz, de 21 años, fue condenada a doce años de cárcel tras denunciar que el marido de una prima la había violado hace dos años. El presidente afgano ha expresado su preocupación por la posibilidad de que la joven sufra represalias si vuelve a su pueblo.

"Si Gulnaz le dice al ministro de Justicia que se casará con su violador y que no tendrá ningún problema al salir en libertad, o si se le ocurre otra forma de poder vivir sin que ella y su hija corran peligro de muerte, el Ministerio de Justicia emitirá un comunicado hoy para anunciar su liberación", ha explicado el portavoz de Karzai, Aimal Faizi.

El portavoz, citado por la cadena estadounidense CNN, ha asegurado que el presidente quiere que la joven recupere su libertad pero que la decisión se tomará tras la reunión con el ministro de Justicia.

Karzai se reunió con varios altos cargos del poder judicial después de que varios medios de comunicación denunciasen el caso de Gulnaz y el Palacio Presidencial recibiese el domingo pasado una petición de Kim Motley, la abogada de la joven, firmada por casi 5.000 personas, para exigir su liberación inmediata.

Representantes del Gobierno visitarán a la mujer en prisión y le dirán que tiene la opción de casarse con su agresor. Pero Motley ha señalado que su cliente no quiere casarse con el violador y que tiene un lugar seguro donde ir cuando salga en libertad.

Gulnaz no denunció la violación de inmediato por miedo a sufrir represalias y fue condenada por adulterio porque en aquel momento su agresor estaba casado. La sentencia inicial fue doce años de cárcel, pero luego se la redujeron a tres.

La joven, que está criando a su hija en prisión, había acordado anteriormente casarse con el hombre que la violó para recuperar la libertad y legitimar a la niña. Aunque ella también tiene miedo de los familiares de su agresor, éste mantiene que no hay motivo para ello.

Comentarios