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Domingo 23 de Octubre de 2011

Un irlandés terminó en la cárcel por querer convertir sus excrementos en oro

Puso sus desechos físicos en un horno eléctrico y explotó. Fue acusado de incendio premeditado y por poner en peligro a otras personas.

En este mundo hay gente con ideas muy bizarras o hasta ridículas. Tal es el caso de un hombre de Irlanda del Norte, quien trató de convertir sus propias heces en oro poniéndolo en un calentador eléctrico, ahora ha sido encarcelado por tres meses.

El experimento extraño, realizado por Paul Moran, de 30 años, causó alrededor de 4.800 dólares de daños a su casa, ubicada Enniskillen, el pasado mes de julio.

Moran había ideado un esquema para hacerse rico rápidamente convirtiendo sus propias heces en oro. Quería hacer lo que el propio rey Midas hacía, todo lo que tocaba se convertía en oro, creía que con un experimento los desechos se convertirían en sueños dorados.

El hombre, en sus intentos de alquimia, cruzó la línea y, como consecuencia incendió su apartamento después de que colocó las heces en un calentador eléctrico.

Fue acusado de incendio premeditado y por poner en peligro las vidas de otras personas. Tras cumplir su condena de tres meses de cárcel, tiene un año de libertad supervisada.

Según el juez, se trató de un experimento intersante que cumpliría el sueño de los alquimistas, pero no iba a tener éxito. El abogado de Moran, declaró que su cliente es un hombre inteligente que ha sufrido de un problema de drogas.
 

FUENTE: belfasttelegraph.co.uk | huffpost.com

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