San Rafael
Jueves 11 de Febrero de 2016

Un tornado en Cañada Seca provocó caída de árboles, voladuras de techos y arrasó frutales

La tormenta del miércoles a la mañana provocó importantes pérdidas económicas. Cayeron varios postes de luz y las chapas de algunos techos volaron no menos de 500 metros. Galería de fotos.

Un tornado que duró unos 15 a 20 minutos provocó un desastre en un radio de dos kilómetros en Cañada Seca. Es que el miércoles por la mañana la tormenta que pasó por la ciudad continuó hacia el este y se potenció en esa zona donde los vientos y el granizo provocaron importantes daños. 
Caída de árboles que aplastaron al menos dos vehículos, voladuras de techos, postes de alumbrado público que cedieron y cientos de frutales dañados fue el saldo de un fenómeno climático que "nunca se ha visto", según los vecinos de calle Russa al 1.100.
Fueron al menos unos 20 minutos de terror los que vivieron estos finqueros que tras la tormenta perdieron toda su producción. Un ejemplo claro fue lo que le ocurrió a Ariel Martínez, dueño de una pequeña finca que se dedica a la producción de ciruela y durazno. 
El productor, en diálogo con UNO San Rafael señaló que "no sólo perdí la cosecha sino también dos vehículos tras la caída de un frondoso pimiento de 30 años de antigüedad". Es que el viento huracanado arrancó de cuajo el árbol que cayó sobre una camioneta Ford F100 y un viejo camión que se usaba para transportar uva.
El panorama desolador se extendía a otras fincas vecinas que la semana entrante iban a empezar a cosechar. En ese sentido, un vecino oriundo de Buenos Aires mencionó que "la fuerza del viento tiró toda la fruta".
Su propiedad fue una de las más afectadas. Medio techo de chapa voló unos 500 metros y hasta la pilastra de cemento donde se conecta la electricidad cedió ante la potencia del viento. En este contexto, personal de Edemsa repuso no menos de 30 postes de luz que fueron derribados por el tornado.  
Otro de los afectados fue un productor ganadero que tiene un depósito para guardar tractores y se dedica a la producción de forraje para alimentar a sus animales. En este caso, las fuertes ráfagas arrancaron de cuajo las chapas del techo y afectaron un silo donde se almacena maíz. Según el hombre, las pérdidas sufridas superan los 200.000 pesos.
En la memoria de los productores afectados nunca sucedió algo parecido. Según Martinez, "todo empezó con una tenue llovizna hasta que el cielo se cerró y el viento y el granizo empezaron a hacer estragos". 
"Pensé que se nos venía el mundo abajo" y agregó que "después de esto dan pocas ganas de seguir en la actividad porque la pérdida es muy grande y recuperarse va a llevar un largo tiempo".

Comentarios