Zona sur
Jueves 21 de Abril de 2016

Una beba alvearense padece una extraña enfermedad y está grave

Martina Cabrera tiene un año y medio y está en terapia intensiva del hospital Notti hace una semana. Tiene una bacteria que mata parte de sus tejidos. Ya fue operada pero el cuadro aún es muy complicado. Piden dadores de sangre pero que se presenten en Mendoza  

Martina está enferma. Tiene en su cuerpo una bacteria, pero no una más. Una bacteria que hace que no sólo esté enferma, sino que esté gravemente enferma. Una bacteria que mata a sus células y por ello hace que mueran, también, sus tejidos. Martina está internada. Está sedada para poder respirar con la ayuda de un respirador artificial y para no sentir dolor, tiene ano contranatura y se alimenta por una sonda. Martina Cabrera Giuffrida está en terapia intensiva del hospital Humberto Notti. Martina tiene, tan sólo, un año y medio.
La beba tiene fascitis necrotizante o necrosante, una enfermedad causada por una bacteria cuyas toxinas destruyen los tejidos blandos del cuerpo. Puede ser considerada una enfermedad rara y es una bacteria que se encuentra generalmente en infecciones intrahospitalarias. En el Notti es el primer caso en muchos años de un paciente que tratan con esta bacteria contagiada fuera de las paredes del hospital.
La beba llegó al centro pediátrico hace ocho días cuando su mamá, Ana Giuffrida, le pidió una médica de General Alvear -de donde son oriundos- que la derivara. Venía de un cuadro de quince días de fiebre que, pese a que había sido tratada con diferentes antibióticos para una supuesta infección urinaria, no cedía. "Después empezó con una inflación en la vulva, no me daban un diagnóstico", cuenta la mamá. "El estado es muy grave, estamos todavía en alerta roja. Tiene una herida muy grande y la bacteria es muy difícil de combatir", agrega Ana.
Se refiere a la herida de una cirugía que le hicieron en el hospital en la que le extirparon la piel y los tejidos que habían sido dañados por la bacteria, desde el ombligo hasta la vulva. José Giuffrida, abuelo de la beba, cuenta que en el viaje desde Alvear hasta Mendoza el cuadro de Martina empeoró notablemente. "Lo que antes era una ampollita, se transformó en algo negro. Nos dijeron que no habría sobrevivido una noche más", dice.
"Hay que tratarla y esperar, van limpiando la herida, tiene que empezar a crecer el tejido. El tema es que la bacteria es muy fuerte y muy mala, puede que siga estando pero donde abrieron no está más. Ella tiene que seguir siendo tratada. Está sedada porque tiene respirador, es una herida muy grande y duele", explica Ana, quien le agradeció a todos los médicos del hospital.
"Hay que esperar y tener mucha paciencia en todo esto. Pueden quedar secuelas como no, le ha afectado el tema del hígado pero se ha estado recuperando, tiene drogas para el corazón también", dice la mamá.
A la beba le hacen transfusiones de sangre todos los días cada ocho horas para aumentarle el nivel de plaquetas, por eso los papás piden que quienes puedan colaboren con el banco de sangre del hospital. Los donantes pueden presentarse de lunes a viernes de 8 a 11.30 en hemoterapia. Tienen que ir desayunados pero sin haber ingerido grasas.
Fascitis necrotizante: la bacteria conocida como la "carnívora"
La fascitis necrotizante es una enfermedad considerada "rara" dados los pocos casos que hay. De hecho, los que se han tratado en el hospital Notti -donde está internada Martina Cabrera- en los últimos años han sido contagiados de forma intrahospitalaria, lo cual no ocurrió con la bebé de un año y medio que ya llegó al centro de atención pediátrica con la enfermedad.
Es la denominada bacteria "carnívora" porque se "come", mata, las células de distintas partes del cuerpo. Puede destruir la grasa, la piel y el tejido que cubre los músculos.
Puede afectar a cualquier parte del cuerpo, pero es más frecuente en extremidades, especialmente en las piernas. Otros lugares de predilección son la pared abdominal, las áreas perianal e inguinales y las heridas posquirúrgicas.
"La gran incógnita es cómo se la contagió, eso no lo sabemos y los papás tienen que estar alerta", dice José Giuffrida, abuelo de Martina.
La mayoría de los casos ocurren aisladamente y no están vinculados a infecciones similares en otras personas. La manera más común de contraer la enfermedad es cuando la bacteria entra al cuerpo a través de una abertura en la piel, como una cortada, un rasguño, una quemadura, una picadura de insecto o una herida punzante.
La exploración y eliminación quirúrgica de los tejidos muertos, además de la administración de antibióticos, es clave para detener la infección. En el caso de Martina los médicos ya han extraído tejido muerto y en los últimos cultivos que le han hecho la bacteria ya no estaba presente, pero aún hay que esperar la evolución.
Por Laura Zulian 

 

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