Mundo
Jueves 30 de Abril de 2015

Una playa escondida en una cueva

Dos actividades tan distintas como hacer espeleología y tomar el sol no suelen ir de la mano, pero en ocasiones hay excepciones. Y cuando las hay, son maravillosas.
Durante la temporada de lluvias, la cueva de Hang En en Vietnam no es el lugar al que te gustaría ir a nadar. El río Rao Thuong, cuyo curso atraviesa la cueva, sube más de 90 metros y cubre las que, en otras épocas del año, son unas playas preciosas y pintorescas, según National Geographic.
Pero, durante la temporada sin lluvias, el río retrocede, dando paso a un paraíso surrealista como se pueden encontrar pocos en todo el planeta.
El periodista David W. Lloyd describió así Hang En para un artículo en la sección de viajes de The New York Times en 2011:
Con sus 300 pies (91 metros) de altura y sus 600 pies (182 metros) de ancho, la caverna es lo suficientemente grande para acoger a un Boeing 747 con espacio de sobra. El espacio estaba anegado de rayos de luz natural que venían de un arco sobre nosotros. Los haces de luz iluminaban una playa de arena amarilla unos pocos metros más abajo, que rodeaba unas tranquilas aguas azules.

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