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Viernes 08 de Enero de 2016

Uyuni, una ciudad con altura y pasión por el Dakar

El picante sol y constante viento abrazaron a las 160 mil almas que ayer recibieron con todos los honores al Dakar 2016.

La inestable Jujuy le dio paso a la altura de Uyuni. Esta localidad parece estar enclavada en el destierro de Bolivia. El picante sol y constante viento abrazaron a las 160 mil almas que ayer recibieron con todos los honores al Dakar 2016. Según fuentes oficiales, más de 400 mil personas formaron un cordón humano en el recorrido de las máquinas, que cumplieron la 5ª etapa con varias sorpresas (ver aparte). Hoy despuntarán la 6, mientras que mañana ya pondrán el GPS hacia Salta para comenzar a encarar la fase final que terminará el próximo sábado 16 en nuestra ciudad.

   Los datos oficiales indican una altura menor de la que sostienen los lugareños. “Acá hay cerca de 4.000 metros, no 3.500 como muchos dicen. Estamos alto de verdad. Si no quiere que la altura lo afecte, coma muy liviano, beba mucha agua y tome té de coca”, le recomendó Roland a este enviado mientras el cansancio daba señales.

   Uyuni es arena y más arena mezclada por la naturaleza con tierra y piedras que dominan estos pagos. Y viento. Mucho viento. Por momentos se hace insoportable transitar. Pero tiene algo natural que lo hace atractivo. El salar, el reservorio de sal y litio más grande del planeta. Un gigante océano blanco. Sin embargo, los nativos coparon de manera impresionante y elogiable las calles para recibir con alegría y banderas nacionales la caravana mágica de este rally.

   El recorrido por las arterias Bolivia, Avaroa y Ferrovaria arrojó como resultante una alegría desmedida de la gente. En medio de la saliente humildad que viven se pudo observar que el grueso se puso lo mejor que tenía en casa para asistir a esta fiesta. Y le inyectó mucha pasión, además de respeto para el visitante.

   Otro dato es que la gente almorzaba sentada en el piso sin dramas. El menú era variado e iba de lechón asado, de hecho una señora vendía porciones en una vieja carretilla, pasando por choclo, arroz y mandioca. Eso sí, los cubiertos eran las manos. También había a disposición jugos y helado de canela, pero de color rojo y verde.

   Hubo gente de Santa Cruz que hizo 20 horas en bus para ver el show. También de Cochabamba (10 horas), Oruro (3) y Atocha (2). Mucho esfuerzo de verdad. Tampoco faltaron los vendedores de paragüas, jugos frescos, gorros y frutos secos.

   Todos se bancaron el sol con llamativa carga de ropa. Casi todos vestían de largo pese al sol. Andaban con camperas de cuero, polar o algodón. Se quedaron lo más tarde posible. Coparon las callecitas del diminuto centro, que vive del comercio por su frontera con Chile, y prometieron volver a ponerle pasión hoy a este circo aventurero llamado Dakar.

Sebastien Loeb y Peugeot arrasan con todo lo que se les cruza

En el día en el que la navegación fue la llama viva de este Dakar 2016, Sebastien Loeb estuvo on fire. Tan es así que se viene moviendo de manera contundente en esta 38ª versión de la competencia deportiva más cruda del mundo. El galo llegó para completar la cuarta butaca del renovado Peugeot, que necesita como agua destronar la paternidad de los Mini. Y en apenas un par de días ya es el general de la escudería francesa. El multicampeón del WRC acopió ayer la 5ª etapa de este rally y sumó su tercera fase en cuatro salidas oficiales para seguir al frente de la general sin peligro. Su compañero Carlos Sainz volvió a ser primer escolta, mientras que Stephane Peterhansel completó el podio en el tramo Jujuy-Uyuni. A juzgar por como viene, los leones pintan para comerse a todos.

   La etapa Jujuy-Uyuni comprendió tramos por demás complejos. Los cambios de ritmo y de piso constantes, sumada a la alternancia de arena y tierra, ponían a los navegantes como los principales actores. Claro que los pilotos también debían seguir con atención las indicaciones porque un error mínimo podría representar el adiós a esta travesía.

   Los mapas indicaban especiales complejos. Por eso, en la noche del miércoles, la mayoría le restó minutos al sueño para repasar la hoja mientras cenaba y resaltaba con diversos colores los pasos más complejos. Había mucha concentración. En relación a la carrera de ayer hay que resaltar que Loeb está indomable. Al finalizar la primera etapa maratón y de una especial dura, el francés barrió a todos en los 321 km cronometrados. A Sainz y Peterhansel no les quedó más que mirar como su compañero se alejaba. Un lugar más abajo llegó el actual campeón Nasser Al-Attiyah con Mini. El príncipe qatarí pareció haber tirado la toalla ayer y la verdad es que no era para menos: Peugeot volvió a hacer triplete como anteayer. 

Fuente: Diario La Capital (Rosario) 
 

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