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Domingo 28 de Agosto de 2016

Va dejando huellas

Un cambio de vida. Con apenas 26 años, Matías Casado se retiró del fútbol y se dedicó a tatuar. Muchos jugadores del ámbito local han pasado por sus manos. Su curiosa historia  

A pesar que se retiró del fútbol, y si bien se dedica a realizar tatuajes, de algún modo Matías Casado sigue cerca de la redonda. Dos caminos que en algún punto coinciden.
Tras el partido decisivo del Torneo del Interior  2014 donde el Atlético Pilares perdió en la definición por penales ante el Sportivo Balloffet, Matías decidió dejar de jugar.
“Quizás me frustré, fue duro perder esa final. Además no quise lamentarme por todo lo que pasa en el torneo local, por eso decidí no jugar más”, puntualizó el defensor formado en Las Paredes, que además jugó en Monte Comán y en Rincón del Atuel. Y añadió: “Sigo yendo a la cancha a ver los partidos y disfruto, pero la verdad es que no me dan ganas de volver”.
Sus inicios
De chico le gustó dibujar y su primer tatuaje se lo realizó a un amigo.
“Fue algo precario, tenía 18 años, en ese momento era un hobby. Tatuaba amigos, lo hacía con una máquina casera medio tumbera como se dice en el ambiente”, explicó.
Pero hace tres años Matías juntó dinero y compró un kit profesional para dedicarse de lleno a la actividad y con mayor seriedad. 
“Por suerte conocí un par de amigos tatuadores que me pasaron varios tips que me ayudaron mucho. En esto no podés quedarte y conformarte, hay que aprender todos los días algo nuevo”, destacó Casado.
Clientes
Entre la gente que concurre al “Carre Tatoo” sobresalen los futbolistas.
“Como jugué en varios clubes hice amistades con muchos jugadores que han venido a tatuarse” y “lo que más piden son pelotas y el rostro de Cristo”.
Por el momento, curiosamente, no le han pedido imágenes de Maradona o de Messi.
Tatuajes
Hay trabajos que demandan más tiempo que otros de acuerdo a la complejidad del dibujo. Algo simple puede demorar quince minutos mientras que algo más complejo puede demorar entre cuatro y  seis horas.
“Si es un trabajo que no sé cómo va a quedar no lo hago. Vivo de esto y entonces quiero hacerlo de la mejor manera”, sostuvo Matías.
El tatuador siempre busca imponer su estilo: dibujos raros y Black & Grey (negro y gris) son sus especialidades.
“Generalmente busco orientar los trabajos hacia mi estilo preferido para sentirme más cómodo mientras los realizo y sobre todo que queden bien. Verlo terminado y decir, ‘guau’, qué bien quedó, es muy gratificante”, expresó.
Dedicado de lleno a esta actividad, Matías con apenas 26 años disfruta de un gran momento con mucho trabajo todos los días.

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