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Jueves 27 de Octubre de 2011

Videonota: así es el mausoleo de Néstor

Su construcción demoró ocho meses. Los materiales son en su mayoría patagónicos. Un sofisticado sistema le permitirá a Cristina ver el féretro desde su escritorio todo el tiempo.

Desde la tarde del martes, en el mausoleo de Néstor Kirchner -construido por Lázaro Baéz en el cementerio de Río Gallegos, Santa Cruz- una bandera argentina flamea rodeada por 24 para mástiles menores, que representan a las provincias argentinas.

A pocos metros del mástil, un gran mapa de Argentina con los escudos de cada una de las provincias forman parte de la “plaza seca” que rodea el perímetro del mausoleo. Una de las dos llamas de la vida está en ese lugar; piedras volcánicas permiten, con su reparo, que la llama permanezca encendida a pesar del viento patagónico. Las islas Malvinas están representadas en el lugar, “nosotros utilizamos mucho este escudo en cada una de las representaciones que hacemos o en nuestras obras”, explicó Báez a OPI Santa Cruz.

Gran parte de la “plaza seca” que rodea el edificio posee lajas de pórfido patagónico, “en cada detalle de la construcción esta presente Santa Cruz” dijo el empresario mientras explicaba los detalles de la construcción y agregó “Néstor merecía esto y mucho más”. Los pinos de la plaza seca fueron traídos de la chacra que posee Lázaro Báez en las afueras de la ciudad y lucen como árboles con muy buen porte, que ayuda a enmarcar vegetalmente el entorno.

Hace mas de ocho meses se comenzó con las construcción del mausoleo, “el diseño fue en parte hecho por mi y con arquitectos que trabajan en nuestras empresas – prosiguió explicando – Juntos le dimos esta forma; una gran arquitecta que trabaja en nuestra empresa fue fundamental en los detalles” puntualizó. Cada detalle fue cuidado y supervisado por él personalmente, quien visitó el lugar durante los ocho meses que lleva la construcción, tal como OPI lo vino informando durante todo este tiempo.

El gran edificio está construido con la más avanzada tecnología que se utiliza en las grandes construcciones en el primer mundo. La puerta blindada que posee en el acceso, está patinada de tal forma que a simple vista parece bronce, “la mayoría de las piezas que construyeron este lugar fueron hechas en nuestros talleres por santacruceños” refirió Báez.

“Un avanzado sistema de seguridad permitirá a la Presidenta monitorear el lugar desde su escritorio” nos explicó, señalando los detalles especiales, con domos perfectamente angulados y enlazados todo con un sistema on-line en tiempo real.

El interior

Transcurridos un buen tiempo de charla informal, el empresario nos invitó a ingresar para conocer los detalles del interior, “dejen celulares y cámaras de fotos, yo los guio adentro” dijo; momentos después accedimos al lugar. Al abrir la puerta nos encontramos inmediatamente con una gran escalera, sus escalones están hechos con pórfido patagónico; la baranda de la misma es de lenga de bosques santacruceños.

Una gran foto de Néstor Kirchner elegida por la Presidenta, forma parte de varias imágenes que estarán en el circuito que los eventuales visitantes podrán observar. Solo dos imágenes están colgadas hoy, el resto que faltan, serán elegidas por la primea mandataria.

Al llegar al final de la escalera se podrá ver el féretro de Néstor Kirchner. Los vidrios de blindex reflejan el icono del Bicentenario que está en el centro del edificio hecho con vitró. Una luz de lead, estratégicamente ubicada, permite que se refleje en todas las caras del blindex.

Cada detalles dentro del mausoleo fue calculado perfectamente. Las paredes de laja de pórfido, los detalles en madera, donde se podrán observar fotos de Néstor Kirchner, construyen un pasaje temático hacia la historia personal del ex presidente. Las ventanas que permiten el ingreso de luz natural, complementada por luz artificial en las zonas más penumbrosas, permite que el lugar este perfectamente iluminado.

El lugar donde estará el féretro y al que solo tendrá acceso la familia, posee una gran cruz de madera y el sector está rodeado por una tenue luz de color violeta; el icono del bicentenario se ve reflejado de manera perfecta en cada una de las caras del blindex desde ese lugar.

Los escalones están iluminados con la misma y difusa luz violeta y todo el piso de madera que rodea el circulo central de edificio, desde donde se podrá observar el féretro, es de lenga y se terminaba con su entarugado, precisamente en el momento en que logramos acceder al lugar.

“Nos habría gustado hacer un museo, pero el espacio físico no lo permite – señaló Báez con cierta nostalgia – pero no descartamos hacerlo en algún otro lugar”. Cuando nos retiramos de allí y volvimos por nuestros equipos de trabajo, supimos que éramos los únicos testigos de la prensa que habíamos tenido la oportunidad de conocer la obra por dentro, aquella que aún hoy, muchos funcionarios del gobierno provincial y nacional, no han podido ver.

Fuente: A24.com y OPI Santa Cruz.

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