Mendoza
Lunes 03 de Octubre de 2016

Violencia de género: en 4 días y tras los femicidios, se triplicaron las denuncias

Tras los femicidios, en las oficinas fiscales del Gran Mendoza crecieron las causas por lesiones y violaciones

"El violento que detecta que su pareja no obedece sus mandatos o no se disciplina responde a eso con más violencia. Nosotras hemos detectado que cada vez es más corto ese período de luna de miel que antes se daba entre una agresión y la siguiente", contó Romina Zapata, referente de la ONG Mumalá (Mujeres de la Matria Latinoamericana), basada en las decenas de consultas y pedidos de auxilio que recibe esa organización a diario.

Su percepción es reflejo también de la cantidad de denuncias de todo tipo de violencia contra la mujer que llegó a las oficinas fiscales del Gran Mendoza después de los tres femicidios ocurridos en la provincia: en algunos departamentos en cuatro días se triplicaron los casos.

Violentos en Godoy Cruz
"Después de los casos de femicidios hubo una explosión de denuncias. En nuestro caso podemos decir que se triplicaron. Da la sensación de que el hecho de que se conozcan estos casos hace que las mujeres se animen más a exponer lo que están sufriendo. Nos llegó de todo, desde maltrato verbal y amenazas hasta violación de la prohibición de acercamiento y chicas muy golpeadas", contó un fiscal de Godoy Cruz y aseguró que las denunciantes no sólo se presentaron físicamente en esas oficinas sino que hasta enviaron denuncias por mail.

Entre las causas que debió atender figura la de una joven de 15 años del barrio Sol y Sierra que llegó muy mal golpeada a una dependencia judicial y allí, acompañada de su madre, confesó que el autor de las lesiones era su pareja de 29 años, con quien tenía un hijo. El hombre fue imputado de lesiones graves y estupro y fue detenido.

Arrestados en Guaymallén
Entre las fallas judiciales que desnudaron los tres femicidios de la semana anterior, resalta que el gran agujero negro es el control judicial que se hace del agresor, sobre todo para que no contraataque a su víctima.

Los casos que también crecieron en estos días en Guaymallén hicieron que aumentaran también la cantidad de agresores detenidos. "Basados en la nueva ley de prisión preventiva, sobre todo en la posibilidad de que esos agresores denunciados puedan poner en riesgo a la víctima o al mismo proceso judicial, hemos citado a las víctimas para entrevistarlas para saber si tienen temor de represalias y en ese caso hemos detenido a los imputados. En estos días habrán sido unos 10 casos en los que se dio", admitió un fiscal de Guaymallén.

Una constante en Las Heras
Más allá del impacto social de los femicidios, para los investigadores de la Fiscalía de Las Heras-Lavalle, la cantidad y la gravedad de los casos de violencia de género que reciben a diario se mantienen con una altísima constante: "Acá el promedio es de unos 30 casos por semana", se sinceró una fiscal.

En estas tierras lo que más se detectan son casos de abusos sexuales intrafamiliares, en donde el 95% de los casos el victimario es un padre, padrastro o familiar y la víctima una joven menor de edad. "En estos días ordené la captura de un caso de abuso sexual contra una chica de 15 años que denunció que también sus hermanas habían sido víctimas de este hombre, vinculado a su familia. Lo terminaron deteniendo en Maipú. También arresté a un hombre que violó la cerradura de la casa de su ex, entró, se le metió en la cama a la fuerza y la amenazó", relató la fiscal.

El agresor que vuelve a atacar es más violento
"El círculo de violencia cada vez se acota más en tiempos. De la acumulación de tensión se pasa más rápido a la agresión, que puede ser verbal, un golpe, privarla de su libertad o quitarle recursos económicos. Lo que vemos es que si se trata de un golpe, la reconciliación o luna de miel se quiebra muy pronto y el agresor que vuelve a atacar es más violento", analiza Romina Zapata, integrante de Mumalá y explica: "En esto hay que decir que al ser un tema de agenda pública se dan dos cosas, por un lado la mujer cree cada vez menos en las promesas del agresor y lo denuncia, y por otro, éste detecta que ella ya no hace lo que él le dice, o no se disciplina y cuando vuelve a golpearla es aún más violento".

Para la referente feminista, para poner un freno a estas agresiones al Estado "le sigue faltando personal capacitado en comisarías, fiscalías y hasta los centros de salud para que detecte a las víctimas. Es lo que le pasó a Ayelén Arroyo".


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