La provincia
Jueves 11 de Febrero de 2016

Vuelven los globales a las escuelas mendocinas y se debatirá con los docentes su aplicación

 El examen integrador anual, más conocido como global, volverá a ser tomado en todos los colegios de Mendoza y en todos los niveles. La novedad fue presentada en la apertura formal del ciclo lectivo 2016 realizada por el gobernador Alfredo Cornejo junto con el equipo completo de la Dirección General de Escuelas, que sirvió a la vez para exponer los objetivos políticos en el área educativa: ordenar el sistema, haciendo cumplir las normas de disciplina y también los objetivos pedagógicos.
Si bien todavía la forma en la que será aplicado este examen final de ciclo está a consideración de los aportes que puedan hacer los docentes en las jornadas institucionales que se harán antes del inicio de las clases, la decisión de volver al global está tomada porque el gobierno escolar entiende que es necesario saber al terminar el año si los chicos aprendieron.
La propuesta a debatir entre los docentes consiste en sostener la toma de los trimestrales, como se hacía hasta ahora, pero la nota que logre el alumno en el global será promediada sólo con la nota obtenida durante el último trimestre.
Es decir que el esquema quedaría así: la nota del primer trimestre será el resultado de promediar las notas obtenidas en las pruebas parciales, los trabajos prácticos y el examen trimestral. En el segundo trimestre será del mismo modo. En el tercero, además del examen trimestral se tomará el integrador, y la nota de este último trayecto del año escolar será el resultado de promediar la nota trimestral más aquella que sacó en el examen global.
 
Ahora, ¿cómo se forma la nota final de la materia para saber si el chico aprobó ese espacio curricular? Al promediar las tres notas trimestrales. Esto es así, según explicó la directora de Planificación de Calidad Educativa, María Julia Amadeo, porque en la experiencia realizada entre 2004 y 2008 el global "tenía más peso" que el proceso que había hecho el chico en todo el trayecto escolar, ya sea si estudiaba habitualmente o si no era muy dedicado a los libros y salvaba la materia con el global.
 
En definitiva, para aprobar la materia el promedio de los tres trimestres debe darle siete. De lo contrario, deberá rendir en diciembre o marzo la materia completa.
 
De todos modos, durante su encuentro con la prensa, el titular de la DGE, Jaime Correas, expresó que está en estudio aún si el integrador final será tomado en todas las materias. Detalló que "sin tomar cartas en el asunto todavía, han llenado tanto las escuelas de espacios curriculares que no sé si es esencial evaluar todos esos espacios, creo que sería más probable que primero se empiece por Matemática y Lengua, y luego Historia, Ciencias, etcétera, porque como digo, la currícula está plagada de cosas que no sé si hay que evaluarlas a todas".
 
El funcionario reiteró que se ha tornado en algo negativo la evaluación, porque se la relaciona con una forma de "castigo" cuando en realidad es necesario saber con precisión si lo enseñado en el aula le sirve al alumno para saber escribir, leer y hacer operaciones matemáticas.
 
"Se terminó el verso de que todo anda bien, cuando todo anda mal. Si hay caos, que aflore para enfrentarlo y solucionar los problemas" (Jaime Correas, de la DGE).
 
"Estoy convencido de que la educación es importante y no es un tema sólo de presupuesto. Necesitamos orden, disciplina y asistencia" (Alfredo Cornejo, gobernador).
 
Habrá otras formas de medir la calidad educativa
El famoso examen integrador o global fue defendido y criticado por igual cuando la titular de la DGE era Emma Cunietti, hoy subsecretaria de Planificación Educativa. En aquella época, el global se promediaba con los tres trimestrales para formar la nota final. Desató una serie de críticas entre padres y docentes porque requería, en el nivel secundario, apoyo de profesores particulares para aprobarlos, y en el caso de la primaria, porque algunos niños rendían menos en esa instancia, lo que les bajaba el promedio en la libreta.
 
Hoy la estrategia es recuperar esa evaluación con la intención de conocer si los chicos adquieren los saberes necesarios para poder afirmar que reciben una educación de calidad.
En ese mismo camino, está pensándose en otros sistemas de monitoreo de la enseñanza: una prueba por etapa. Esto es, un examen integrador al final del primer ciclo, es decir en tercer grado; otro al pasar séptimo grado, y así sucesivamente, hasta el quinto año de la secundaria. En este caso no incidiría en la libreta, sino que sólo tendría un efecto de control estadístico para mejorar las mediciones.
Sería una prueba autoadministrada, por lo cual cada escuela puede saber en que está acertando y en qué debe ajustar los métodos de enseñanza-aprendizaje.
También se planteó una relación colaborativa con el Operativo Nacional de Evaluación, los ONE, coordinando con el Ministerio de Educación de la Nación, para que mida aspectos que le interesen a Mendoza según las particularidades de las escuelas.
Por último se habla de un sistema de evaluación anual cuya forma está también en estudio, es decir si será hecha de manera censal o como muestra representativa. Todo esto, siempre que sean arrojados los resultados en cortos períodos, para que sean realizadas las devoluciones al mismo grupo de alumnos y equipo docente.
-Sanidad escolar. Turnos rápidos. Correas explicó que uno de los objetivos de gestión es crear un nuevo sistema para entregar los certificados psicofísicos, de modo tal que la espera para obtenerlos no sea de 7 meses, sino de 20 días. Están en pleno trabajo con OSEP.

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