Miércoles 04 de Julio de 2018

China no juega mundiales de fútbol pero apuesta fuerte

Durante la Copa del Mundo 2014 apostaron 2.505 millones de euros, mientras que por los partidos en Rusia ya gastaron 3.700 millones.

En la historia de los 21 mundiales, China sólo clasificó para jugar el del 2002. Perdió los tres partidos que disputó. Y no logró convertir un gol siquiera. Pero esto no ha impedido que el fenómeno de las apuestas deportivas por el Mundial de Rusia siga rompiendo récords en el gigante asiático, que ya superó la cifra por muchísimo los registros de la Copa del Mundo de Brasil-2014.
Millones y millones de euros
Este fenómeno de apuestas futbolísticas fue confirmado por los números oficiales. La cifra total durante las tres primeras semanas de junio alcanzó los 28.600 millones de yuanes (3.700 millones de euros), seis veces más que de costumbre, cuando no hay Copa del Mundo de por medio.
Ese monto ya es mucho más grande que los 19.500 millones de yuanes (2.505 millones de euros) apostados durante el Mundial de Brasil, cuando todavía quedan los cuartos, semifinales y la final de Rusia 2018.
En las agencias de apuestas muchos clientes clavaron sus ojos en el calendario de los partidos del Mundial y mientras los cotejos se difunden en una pantalla, las máquinas imprimen en cadena boletos de lotería con apuestas de los duelos.
Francia y Argentina, una fija
Antes del primer partido de octavos de final entre Francia y Argentina, los apostadores hacían fila, una postal de Shangai, ciudad con 25 millones de habitantes. Y muchos perdieron por sus preferencias hacia el equipo de Messi.
La mayor parte de juegos por dinero y los casinos están prohibido en China continental. Pero las pequeñas casas de apuestas deportivas han sido habilitadas y están desparramadas en las ciudades chinas.
La Administración China de Deportes se ocupa de gerenciar este negocio y una parte de las ganancias las destina a financiar el mantenimiento de estadios e infraestructuras deportivas y la formación de futuros deportistas de alto nivel.
Fuerte control gubernamental
Sin embargo, el gobierno está atento y vigila de cerca la evolución del mercado: decenas de aplicaciones para teléfonos inteligentes sobre apuestas han sido prohibidas durante la primera semana de la Copa del Mundo.
Es evidente que aunque los chinos no logren una participación más activa en los mundiales de fútbol a través de su selección, no hay dudas que la disputa del Mundial expone en la superficie la pasión de la gente, más allá de las apuestas.

Comentarios