Federal B
Viernes 24 de Noviembre de 2017

El día que el Azuloro pernoctó en un calabozo

Insólito antecedente. Del Bono y Huracán, que jugarán este sábado la ida de cuartos de final, escribieron una anécdota triste y curiosa en 2008, cuando la jornada terminó en un plantel en una comisaría

Diego Figueroa
figueroa.diego@diariouno.com.ar


Este sábado en la provincia de San Juan el Sportivo Del Bono recibirá a Huracán de San Rafael en el partido de ida válido por los cuartos de final del torneo Federal B.

No se registran muchos antecedentes en cuanto a enfrentamientos entre ambos. Sin embargo sobresale el partido disputado el domingo 30 de marzo de 2008 por la segunda eliminatoria del Torneo del Interior.

En la ida había ganado el Globo sureño por 2 a 1 pero esa tarde en La Esquina Colorada (así apodan al estadio del equipo sanjuanino) pasó de todo, dentro y fuera de la cancha.

En el campo de juego, el Bodeguero ganó por 3 a 1 (el gol decisivo llegó a los 38' del segundo tiempo) y se clasificó para la siguiente instancia de un certamen en el cual conseguiría el ascenso.

Pero lo grave sucedió cuando finalizó el partido, ya que si bien Del Bono seguía en competencia sus hinchas comenzaron a lanzar todo tipo de proyectiles a los jugadores de Huracán, quienes con las pulsaciones a mil optaron por responder las agresiones.

Fueron cuarenta segundos de mucho nerviosismo hasta que el plantel azuloro pudo ingresar al camarín y allí comenzó otro episodio. Porque parte de la hinchada sanjuanina intentó ingresar al vestuario y otra vez se vivieron momentos de mucha tensión.

Luego de varios minutos el equipo sanrafaelino se retiró del estadio rumbo al hotel. A los pocos minutos la policía se hizo presente en el lugar para detener a los jugadores debido a una denuncia que había realizado el presidente de Del Bono, según él a raíz de los disturbios y los daños ocasionados en el estadio, todo eso equivalente a 50 mil pesos.

Por lo tanto, furgón de por medio, el plantel más el cuerpo técnico fueron trasladados a la comisaría donde quedaron detenidos. Veinte personas (entre ellos el arquero Esteban Pelayes, que en aquel entonces tenía 17 años de edad y hoy es el arquero titular del Deportivo Maipú), pasaron la noche en un calabozo de reducidas dimensiones.

Desde el momento de la detención el presidente de Huracán, Juan Fernández, comenzó a comunicarse con diversas autoridades entre ellos el intendente para destrabar la situación, y así fue porque al día siguiente al mediodía todos fueron liberados (la causa nunca prosperó).

Así fue la insólita crónica de una historia que comenzó en una cancha de fútbol y terminó en una comisaría.