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Viernes 11 de Mayo de 2018

El fútbol está de luto: murió el autor del "nucazo" en el Superclásico

El ex goleador uruguayo Hugo Romeo Guerra, de gran recorrido por el fútbol argentino y que se encontraba radicado en la ciudad entrerriana de Arrecifes, falleció esta madrugada de un infarto.

El ex goleador uruguayo Hugo Romeo Guerra, de gran recorrido por el fútbol argentino y que se encontraba radicado en la ciudad entrerriana de Arrecifes, falleció esta madrugada de un infarto, a sus 52 años.

Nacido en Canelones, Guerra murió alrededor de las 0:30 de este viernes en su domicilio, luego de haber compartido un partido de fútbol con amigos como todos los jueves y haber cenado en el lugar, donde estuvo con su hijo.

Guerra se descompensó en su casa de Arrecifes, donde se había radicado luego de haberse retirado como futbolista profesional, y no pudieron reanimarlo.

El ex goleador era velado desde las 8 de este viernes en la casa ubicada en Santiago H. Pérez 515 (Arrecifes), de Cocheria Ametller Hnos.

El primer recuerdo de este delantero para todo futbolero es aquel "nucazo" en un Superclásico del 29 de septiembre de 1996, que le dio el triunfo al equipo dirigido por Carlos Salvador Bilardo por 3-2 ante el de Ramón Díaz en el estadio "La Bombonera".

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Su carrera se inició a principios de la década de los 80 en Peñarol, Colón, El Tanque Sisley y Nacional, antes de llegar al fútbol argentino.

La primera camiseta que vistió en nuestro país fue la de Gimnasia y Esgrima de La Plata, donde jugó 97 partidos entre 1989 y 1994, y convirtió 28 goles.

Ese buen pasaje provocó su paso al fútbol mexicano, donde fue comprado por el Toluca, aunque solo estuvo una temporada donde no hizo goles y jugó apenas siete partidos.

Su vuelta a la Argentina conllevó un reencuentro con su mejor versión, porque con la camiseta de Huracán tuvo un alto promedio de gol con 15 festejos en 37 partidos.

Ese rendimiento provocó que Boca, principalmente Bilardo por pedido expreso, pusiera sus ojos en él, una decisión que le cambiaría la vida para siempre.

Porque ese 29 de septiembre, cuando Boca recibió a un River flamante campeón de la Copa Libertadores y en la antesala del tricampeonato, y el "nucazo" sobre la hora tras el centro de Mauricio Pineda, metió a Guerra en la galería de la Ribera.

El espigado delantero volvió a Huracán, antes de pasar a Brown de Arrecifes, Atletico Tucumán y Tiro Federal de Rosario, donde se retiró.

Luego se formó como entrenador, pero actualmente estaba alejado de la actividad futbolística, radicado en Arrecifes y dedicado a otra especialidad.