Rusia 2018
Lunes 25 de Junio de 2018

En Bronnitsy, hubo un intento de golpe institucional a la Selección

La opinión del periodista de radio La Red Hugo Balassone, tras un fin de semana lleno de reuniones, rumores y fuertes decisiones.

La palabra golpe tendrá, por siempre para la Argentina, un significado doloroso. La palabra golpe huele a horror y muerte. En estos tiempos de acepciones desmedidas de cada palabra, aún en el fútbol, y mucho más en un mundial, es necesario aclararlo.

En Bronnitsy hubo un intento de golpe institucional a la selección tras la goleada sufrida con Croacia.Y entendamos por golpe si los futbolistas de la selección plantean dejar de subordinarse a los planes del entrenador.

¿Cuál pudo ser el poderoso motivo para intentar complotar contra Sampaoli en plena copa del mundo? Algunas razones futbolísticas parecieran ser de forma, y no para alcanzar puntos de quiebre. Y otras causas podrían haber sido más poderosas si los futbolistas han advertido todo el tiempo al técnico desorbitado. Pero ninguna, en este contexto, justifica el intento de golpe. Porque una cosa es el diálogo negociador para determinar ciertas estrategias, y otra cosa mucho más grave, es sugerir que te corras del margen de acción porque tu poder de decisión se acabó.

Este tipo de situaciones pueden resultar típicas en la relación técnico-plantel en un marco de deterioro, pero habiendo ocurrido en un mundial agrava la situación.

Para los futbolistas puede convalidar con mayor exactitud, las sospechas que ellos se autogestionaban e imponían ciertas condiciones. Y para el entrenador deja la enseñanza que cuando cedés a tus convicciones para favorecer a lo establecido, si esta fórmula no te lleva al éxito, te tendrá como máximo responsable.

El intento de golpe tuvo como testigo a la AFA que debió recomponer relaciones a último momento para evitar un papelón que dañaba seriamente su autoridad. Esto les pasó, justamente, por someterse a reglas prefijadas por protagonistas que ubican al dirigente en un lugar de espectador cholulo.

Las horas aquietaron la marea, y llegamos a San Petersburgo a jugarnos la clasificación sin saber si el equipo le pertenece a Sampaoli, o le corresponde a los históricos. Y si el intento de golpe fue una manera de ver más clara la realidad. O parte del sinceramiento que reclamamos. Tal vez signifique profundizar, aún más, el intento por autodestruirnos.


Por Hugo Balassone, desde Rusia para A24.