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Viernes 26 de Octubre de 2018

Sin Messi ni Cristiano, después de once años

El Clásico español entre Barcelona y Real Madrid se jugará sin la presencia de los dos mejores futbolistas de los últimos años.

El Barcelona y el Real Madrid volverán a verse las caras el próximo domingo por la fecha 10 de La Liga. Sin embargo, se tratará de un encuentro diferente ya que por primera vez en 11 años ni Cristiano Ronaldo ni Lionel Messi serán de la partida de los equipos.

El último partido fue el 23 de diciembre de 2007 cuando el conjunto merengue le ganó 1-0 al catalán con gol de Baptista en el Camp Nou. Ese dato apunta al posible fin de una era en el fútbol español, marcado en los últimos años por la competencia feroz entre dos jugadores de indiscutible valor planetario. Jamás, en los 32 partidos en los que pudieron competir ambos, faltaron los dos a la cita.

Entre la campaña 2009/2010 y la 2017/18, ese fue el número de ocasiones en las que se enfrentaron Real Madrid y Barcelona. Lo hicieron 18 veces en Liga, 6 en la Supercopa de España y en la Copa del Rey y 2 en la Liga de Campeones.

En todos esos enfrentamientos, Ronaldo faltó más veces que Messi a un partido entre Real Madrid y Barcelona. De hecho, el argentino siempre jugó por lo menos un minuto de los 32 duelos. Solo en uno fue suplente, en el curso 2015/16, en la visita del Barcelona al Bernabéu que acabó con goleada azulgrana: 0-4.

Aquel día, el 21 de noviembre de 2015, la Pulga no jugó desde el inicio porque acababa de recuperarse de una lesión grave. Estuvo ocho semanas de baja por una rotura del ligamento colateral interno de la rodilla izquierda y aún no tenía ritmo de competición. Aún así, saltó al campo en el minuto 58 para sustituir al croata Ivan Rakitic.

El resto de partidos, Messi los jugó enteros y fue titular. No fue nunca sustituido y su relación con los clásicos es más regular que la de Ronaldo, que tuvo más sobresaltos que el delantero argentino.

Ese será el déficit más grande que tendrá el próximo Barcelona-Real Madrid. Por primera vez en casi diez años los aficionados se quedarán huérfanos del espectáculo que siempre brindan los dos mejores jugadores del mundo. Sin Cristiano y sin Messi, el Clásico será diferente.