Mundial
Domingo 24 de Junio de 2018

Un brasileño sueña con la Copa del Mundo

Fiebre mundialista. Diego Castilho nació en Brasil pero vive hace siete años en San Rafael. Disfruta del presente de la selección brasileña y, aunque es cauto sobre el futuro del equipo, pide enfrentar a Alemania

Nació hace 32 años en Río de Janeiro pero hace siete que vive en San Rafael. Se trata de Diego Castilho, brasileño que disfruta de los éxitos de la selección de su país en el Mundial de Rusia.

Cuando llegamos a su casa el partido por la segunda fecha de la fase de grupos entre Brasil y Costa Rica estaba 0 a 0 con pocos minutos por jugarse.

A Diego se lo notaba tranquilo, sentado en un sillón frente al televisor observando el juego en silencio. Pero a los 91 minutos del encuentro llegó el gol de Coutinho que desató la locura del carioca.

Fue un tremendo grito de gol acompañado de un insulto a manera de desahogo.

Seis minutos después Neymar decoró el triunfo y Castilho, que tenía puesta la camiseta, lo celebró con aplausos y una enorme sonrisa.

Tras el final del cotejo, Diego hizo referencia a la victoria verdeamarela que costó más de lo esperado.

"Sufrimos demasiado pero bueno, los mundiales son así. Excepto Arabia y Panamá, que son los más débiles, los demás le hacen partido a cualquiera, ya no se gana con la camiseta. Está todo muy parejo por eso dimos un gran paso muy importante para seguir avanzando", comentó.

El segundo triunfo brasileño en la cita mundialista generó diversas sensaciones.

"Uno siempre piensa que todo se va a dar un poco más fácil pero nos ha tocado sufrir para llegar a la victoria. Creo que estamos para más, vamos a seguir creciendo de a poco".

Diego también opinó sobre el VAR (video assistant referee) que se utiliza en el Mundial.

"Estoy de acuerdo porque con el VAR se terminaron las injusticias y generalmente gana el mejor".

Sueño

Sobre el objetivo que espera para el conjunto que conduce Tite, puntualizó. "Para una selección grande como la de Brasil siempre se espera lo mejor, más en un mundial".

Castilho también dejó en claro su preferencia en cuanto al mejor jugador de la selección brasileña.

"Actualmente Neymar es la gran estrella que tenemos. De todos modos para mí los individualismos ya no importan, sólo interesa ganar y si hace falta que los goles los haga el arquero no importa. Lo más importante es que funcione todo bien y paso a paso podamos llegar a la final".

En todos los partidos de Brasil, Diego realiza una especie de ritual. Generalmente los observa sentado en el sillón de su casa, se pone la camiseta amarilla y cuelga una bandera en la ventana (en la parte de adentro de la casa).

Un dato curioso

Castilho nació en Río en 1985, año en que Diego Maradona brilló en el Nápoli de Italia.

"Mi papá y mi mamá decidieron ponerme Diego en honor a Maradona, el barrilete cósmico de ese año".

Y añadió que "la gran mayoría de los chicos de Brasil de esa época llevan ese nombre, además porque Pelé tiene nombre feo. Recuerdo que cuando iba a la escuela y tomaban asistencia siempre había siete u ocho chicos que se llamaban Diego", confesó el torcedor del Flamengo, uno de los clubes más populares de Brasil.

Ya finalizada la nota, Castilho dijo: "Ustedes llegaron, Brasil hizo los goles y ganó, por lo tanto son la cábala y eso tiene que seguir. Así que tienen que venir todos los partidos, los esperamos con un cafecito brasileño", comentó con mucha cordialidad pero fundamentalmente amante de las cábalas.

Un brasileño cuya esposa e hijos son sanrafaelinos, por eso cuando juega Argentina, él quiere que le vaya bien.


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