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Jueves 27 de Diciembre de 2018

Un día como hoy: un sanrafaelino entraba en la historia de Racing

Se trata de Luis Rueda que integró el plantel que se consagró campeón del fútbol argentino luego de 35 años de frustraciones.

El 27 de diciembre de 2001, la Academia se consagraba campeón después de 35 años de la mano de Reinaldo Carlos "Mostaza" Merlo y su equipo del "Paso a Paso".

Mucha agua había pasado bajo el puente: el club había sido declarado en quiebra sólo dos años antes tras décadas de saqueo, Tita Mattiussi había fallecido en ese contexto y Racing andaba a la deriva. La suerte quiso que Fernando Marín aportara capital con Blanquiceleste S. A. para renovar el fútbol del club: Mostaza –que había tenido un comienzo algo turbulento- terminó salvando al equipo de la Promoción con muchos chicos del club.

En el receso para el Apertura, Marín le cumplió varios pedidos a Merlo y finalmente el nuevo plantel se fue construyendo: llegaron el arquero Gustavo Campagnuolo; los defensores Gabriel Loeschbor, Francisco Maciel, Martín Vitali, los colombianos Gabriel Bedoya y Alexander Viveros; los volantes Gustavo Barros Schelotto, Cristian Ríos y Leo Torres, junto al delantero Rafael Maceratesi.

Completaban ese plantel el capitán Claudio Úbeda, José Manuel Chatruc y el sanrafaelino Luis Rueda, además de los canteranos Maxi "Chanchi" Estévez, Diego Alberto Milito, Adrián Bastía, Carlos Arano, Javier Lux, Gastón Pezzutti, Gustavo Arce, Diego Loscri y Vicente Principiano, entre otros.

Racing fue una de las atracciones y sorpresas de un campeonato que tenía equipos que eran casi selecciones, como Boca Juniors –campeón de la Libertadores con Carlos Bianchi-, River Plate –con Ramón Díaz como DT y jugadores de elite como Esteban Cambiasso, Ariel Ortega, Andrés D'Alessandro o San Lorenzo de Almagro, el campeón vigente.

El Racing de Merlo se constituyó como candidato a pelear el torneo, a fuerza de fútbol, garra y convencimiento. No contaba con las joyas de la corona, sino con jugadores valientes y de gran talento, además de un cuerpo técnico a la altura y con todo por ganar.

Tras el título, Mostaza Merlo se ganó una estatua, el paso a la inmortalidad en vida y el corazón de los hinchas de Racing por siempre.

En el caso de Luis Rueda, talentoso goleador sanrafaelino, si bien jugó poco y aportó apenas un par de goles dejó un grato recuerdo para el pueblo racinguista.

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