Rusia 2018
Domingo 01 de Julio de 2018

Un sanrafaelino en el Mundial de Rusia

Dos pasiones. Renzo Bordoni está presente en la máxima fiesta del fútbol mundial que se desarrolla en suelo europeo. El sanrafaelino disfruta la vida viajando por el planeta. En Rusia, junto a su coterráneo Nicolás Pérez, vendieron gorritos para financiar su estadía

Llegó a Rusia el 8 de junio con la ilusión de ver a la selección argentina jugar la Copa del Mundo. El protagonista de esta historia es Renzo Bordoni, que nació en San Rafael pero hace tres años que vive viajando por el mundo.

Arribó a suelo ruso desde Barcelona, donde vivió y trabajó durante veinte días para juntar dinero para la cita mundialista.

Mientras vende gorros junto a su amigo Nicolás para financiar la estadía, Renzo disfruta de la fiesta del fútbol (su gran pasión).

Todo el mundo está feliz

El sanrafaelino de 29 años compartió sus sensaciones sobre el gran evento futbolero que disfruta en el Viejo Continente.

"Es una fiesta, hay gente de todos lados y todo el mundo está contento. Además los rusos son verdaderamente muy amables y les encanta como vivimos el fútbol y todo ese folklore". Agregó que "en Moscú hay lugares históricos donde se junta mucha gente, por ejemplo la Plaza Roja y la calle de Las Luces".

Nos vemos en Rusia

El 12 de este mes Bordoni se encontró, tal como estaba previsto, con su amigo Nicolás Pérez, también oriundo del corazón de la provincia de Mendoza.

Hace tres años que Renzo viaja por el mundo. "La historia comenzó en 2015 durante la Copa América de Chile. En ese momento me decidí y mochila en mano comencé a viajar".

Gasolero

En cuanto al hospedaje Renzo contó: "Los primeros días me hicieron el aguante unos chicos argentinos. Y cuando llegó Nico nos fuimos a otro hostel. En estos momentos estamos en Lobnia (ciudad situada en las afueras de Moscú) con una familia cordobesa que alquilaron un departamento hasta que termine la copa. Tienen muy buena onda, somos como una gran familia".

Vivió el gran triunfo de Argentina sobre Nigeria y, si bien no tiene más entradas ni dinero suficiente para la reventa, la eliminación de la Albiceleste ante Francia disminuyó las ganas de permanecer en Rusia.

Un partido que nunca olvidará

El sanrafaelino fue uno de los setenta mil espectadores que asistieron al partido entre Argentina y Nigeria que se disputó en la ciudad de San Petersburgo.

"Desde la previa ya había un clima de fiesta, primero afuera y luego adentro de la cancha", contó.

Un momento emotivo, antes del inicio del cotejo, es cuando suena el Himno Nacional Argentino.

"Realmente parecía que la cancha iba a explotar, es imposible no emocionarte además con tantos argentinos".

Tras el empate de Nigeria y el correr de los minutos el panorama fue diferente en el estadio.

"La verdad que cuando faltaba poco para terminar la gente ya no alentaba tanto y en la mayoría se notaba la preocupación".

Bordoni fue uno de los privilegiados ya que se ubicó detrás del arco donde Marcos Rojo marcó el gol de la victoria argentina.

"Fue una locura, una fiesta total, la mayoría de la gente se quedó casi una hora y media después del partido festejando. Un momento inolvidable", confesó.

Dos rublos

Lo de siempre. Una entrada para un partido de octavos de final costaba entre 115 y 245 dólares. Sin embargo en la reventa se conseguían entre mil y siete mil billetes verdes.

Después. Tras el Mundial los sanrafaelinos seguirán su periplo por Europa donde visitarán las playas de Ibiza, Palma de Mallorca, Florencia (Italia), París (Francia) y Ámsterdam (Holanda).


Renzo Bordoni se sacó una foto con Guillermo Coppola

Renzo Bordoni en el Mundial 1.jpg

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