Tenis
Domingo 18 de Noviembre de 2018

¡Zverev, Maestro en Londres!

El alemán dio este domingo el golpe al vencer al número 1 del mundo, el serbio Novak Djokovic por 6-4 y 6-3 para conquistar el Masters de tenis.

El alemán Alexander Zverev dio este domingo el golpe al vencer al número 1 del mundo, el serbio Novak Djokovic por 6-4 y 6-3 para conquistar el Masters de tenis de Londres.

Zverev, quien con el título ascendió del quinto al cuarto puesto del ranking mundial de la APT, es el primer tenista alemán que logra el Masters desde que lo ganó Boris Becker en 1996 y con apenas 21 años.

Zverev, "verdugo" del suizo Roger Federer en semifinales, impuso su juventud y mayor fuerza para vencer a Djokovic, quien lo había superado fácilmente en primera rueda.

"Si quieres ganarle debes hacer el partido perfecto", había dicho entonces Zverev, que hoy lo hizo para quebrar a Djokovic en los momentos decisivos de la final.

Flamante número 1 del mundo y ganador en semifinales del sudafricano Kevin Anderson (6-2, 6-2), "Nole" fue campeón del Masters en el 2012, 2013, 2014 y 2015.

Había cerrado esos mismos años como número 1 y todo parecía indicar que así sería también en 2018, pues lucía realmente con un nivel imbatible, pero Zverev frenó su racha.

"Felicitaciones a Zverev, me ganó bien, y no fue mi mejor día", se lamentó Djokovic, según consignó un despacho de la agencia italiana de noticias ANSA.

El público reaccionó con mayoría de aplausos pero también con algunos silbidos, cuando el altavoz citó a Zverev. Fue consecuencia de un incidente reglamentario que influyó en un momento de su triunfo ante Federer, quien buscaba su séptimo Masters (lo ganó en el 2003, 2004, 2006, 2007, 2010 y 2011).

El suizo, número tres del ranking, buscaba también su centésimo título en el circuito, pero Zverev le ganó ayer 7-5, 7-6 (7-5) al cabo de 1 hora y 35 minutos.

Con la victoria de hoy ate Djokovic, Zverev está ahora igualado 2-2 en duelos individuales frente al serbio, es el número 4 del ranking y promete batalla por el 1 en 2019.

Djokovic llegaba con una marcha arrasadora desde que reconquistó Wimbledon y antes de ganar en Cincinnati, en el US Open y en Shanghai, y pocos suponían que llegaría tan lejos cuando regresó al circuito con más dudas que certezas luego de una operación en el codo derecho que lo tenía a maltraer, pero su decisión de volver a sus orígenes con el entrenador eslovaco Marian Vajda rindió frutos.

Lo frenó Zverev, que ganó su cuarto halago del año (tras vencer en Munich en Washington y en el Masters 1000 de Madrid) y sumar su décimo título como profesional, luego un 1 hora y 21 minutos de juego casi perfecto, en el que sorprendió y apabulló a Djokovic.