Espectáculos
Sábado 10 de Febrero de 2018

De San Rafael a Mendoza con Relaciones Peligrosas

Anita Martínez está haciendo temporada en el Sur de Mendoza y este martes volverá a Capital para presentarse en el Selectro.

Anita Martínez es una de las figuras femeninas del humor más reconocidas del país. Entre sus comienzos se destaca su participación en Mar de fondo, programa conducido por Alejandro Fantino que se emitía por la pantalla de TyC Sports.

En aquel programa se ponía en la piel de distintos personajes para ponerle humor a la noche de la pantalla de programas deportivos. Quizás aquel comienzo de Anita hacía ver en ella ese talento innato para hacer reír.

Con una gran trayectoria a sus espaldas, Anita Martínez ha participado en programas como Este es el show, Animales sueltos, el "Patinando" y el "Bailando por un sueño", Vale la pena y en Panadería Los Felipe. Justamente, en este último trabajó con Fabián Gianola.

Ahora ambos actores, con una vasta trayectoria en teatro y TV, están en plena temporada teatral en San Rafael. La obra se titula Relaciones peligrosas y ya se presentó en el teatro Selectro, de Ciudad, el pasado martes.

Sin embargo, todos aquellos que no pudieron asistir a esa velada podrán decir presente el próximo martes 13, ya que volverán a salir a escena en el Selectro, desde las 21.30.

Las entradas cuestan $350 y $450 y ya están a la venta en la boletería del teatro yen www.eventbrite.com. Además, si tenés la tarjeta de Club UNO, podes obtener el beneficio de 2x1 en los tickets.

Anita Martínez atendió el teléfono, en pleno viaje hacia la ciudad mendocina, y habló con Escenario sobre Relaciones peligrosas. Sin embargo, la actriz también se expresó sobre el teatro actual, la lucha contra las carreras de galgos en las que milita y hasta recordó a Jorge Guinzburg.

"Estamos supercontentos, alegres y felices de venir con esta obra maravillosa. Tiene un texto divino con tres cuentos distintos sobre tres situaciones amorosas y de relaciones humanas profundas, lo que hace la una mezcla rara muy interesante", comenzó explicando en esta nota telefónica con Escenario.

–¿Puede ser una plaza teatral San Rafael?
–Totalmente, es un lugar muy lindo y familiar que tiene todos los servicios para los chicos y los grandes. Un centro turístico que tiene de todo, incluso nosotros la semana pasada hicimos rafting con Fabián (Gianola). Me encanta Mendoza, mi mamá vivió en Las Heras cuando era chica porque mi abuela venía a trabajar acá, entonces he escuchado y quiero mucho a esta provincia.

–¿Cómo nació la idea de trabajar con Fabián?
–Teníamos ganas de laburar juntos porque es un tipazo, no solamente como compañero sino como director de la obra. Habíamos laburado mucho juntos, y ahora coincidíamos en todo para hacer esto porque yo había dejado de trabajar con Flavio (Mendoza) en Mahatma, entonces me propuso esto y todo cerró para poder hacerlo.

–¿Cómo estuvo la experiencia en Mahatma?
–Fue increíble. Flavio es un tipo con una cabeza fuera de serie, fue una experiencia alucinante. Yo nunca había laburado con él pero es increíble porque está atento a todo pero además tiene un respeto por el publico enorme y se nota que es un tipo que ama y que tiene una gran pasión por lo que hace.

–¿Relaciones peligrosas va a hacer gira por el país?
–Tenemos que ver porque Fabián está haciendo Entretelones en Buenos Aires entonces va a tener fecha disponible a partir de mediados de abril. Pero sí es la idea poder estar en Buenos Aires y también tengo otros proyectos importantes como seguir haciendo infantiles.

–¿Cómo te sentís haciendo obras para los más chicos?
–Yo todo lo que hice fue de María Elena Walsh y me encanta laburar para pibes con ese repertorio. Me gustaría hacer algo de Hugo Midón. Tengo muchas alternativas y tengo todo para hacerlo porque hicimos mucho vestuario y muchos cursos en el teatro San Martín de muñecos y títeres.

–¿Tu hijo de nueve años sigue tus mismos pasos?
–En el último infantil de María Elena, Lolo había aprendido en Mahatma a usar el diábolo y no lo podía creer. Él tiene que estudiar y que de grande haga lo que quiera mientras sea feliz. Igual a esta edad todos quieren ser Messi (risas).

–¿Cómo es hacer humor con tantos temas sensibles que hay en la sociedad?
–Es un momento de muchos cambios. Hoy, por ejemplo, Olmedo no podría hacer el humor que hacía y Porcel tampoco. Hay que adaptarse a las épocas y hay que adaptarse a ese cambio buscando un equilibrio. Yo tenía un personaje que hacía en Mar de fondo que era un viejito y hoy ese personaje sería totalmente repudiable. Por suerte en estos tiempo la mujer está logrando poder reconocer sus derechos y lograr respeto. En ese cambio vamos circulando todos como sociedad pero la única forma de aprender es con educación.

–Vos sufriste cierta tensión cuando denunciaste a las carreras de galgos...
–Totalmente, eso también. Lo que pasó en materia animal en los últimos años en la Argentina ha sido un cambio muy grande. Yo sufrí escraches en la puerta del teatro y tuve que vivir con custodia por haber denunciado eso. De a poco estamos cambiando eso y hemos logrado cerrar muchos zoológicos y, por ejemplo ahora en La Plata, estamos esperando el traslado de la elefanta Pelusa al santuario de Brasil. En el tema de los galgos ahora hay mucha gente que los adopta porque cambió el paradigma y se ha educado en el respeto y amor hacia los animales. Todo es educación desde que sos chico.

–¿Vos lo hacés con tu hijo?
–Claro. Mi hijo sabe lo que es cuidar a una persona y un animal. Respeta a las mujeres y entiende de qué se trata. Igual mi hijo es un caso extremo porque nosotros liberamos a dos zorros en los montes de Córdoba (risas).

–Se cumplen 10 años de la muerte de Guinzburg. Vos que trabajaste con él, ¿cómo lo recordás?
–Era un tipo muy inteligente con un humor muy ácido. Emocionalmente fue una pérdida muy grande para el teatro y la tele. Tenía un tipo de humor que llamaba a la reflexión y es lindo ver gente que te enseña a pensar y a razonar. Se siente mucho esa pérdida. Me acuerdo una anécdota que hablaba mucho de él. Fue en la última revista que hicimos. Yo estaba medianamente empezando y me ponía nerviosa verlo a él. Me acuerdo que me dijo que necesitaba hablar conmigo. Entonces yo me asusté, pensé que me había mandado alguna y que me iba a retar. Entró a mi camarín, cerró la puerta y se quedó parado. Se da vuelta y me dice, "Anita, ¿vos sabes en dónde puedo hacer caca?". Esos disparates y ocurrencias eran de él y nos divertían mucho.