Mendoza
Domingo 25 de Noviembre de 2018

"Abremundos": un elenco de jóvenes con Síndrome de Down

Son ocho integrantes del taller laboral de Apando, que junto a la directora de teatro Gabriela Garro, crearon la obra "La Llave Perdida".

Ocho personas de entre 20 y 40 años presentarán el miércoles 28 de noviembre la primera obra de teatro con un elenco íntegramente de personas con Síndrome de Down. Todos ellos son integrantes del taller laboral Apando y conformaron junto a la directora teatral Gabriela Garro el elenco Abremundos, que tendrá su estreno con la obra La Llave Perdida, en la Sala 2 de la Nave Cultural, de Ciudad.

La aventura comenzó en marzo con dos de estos jóvenes que empezaron un nuevo ciclo de taller artístico, pero desde junio tomó fuerza con la integración del resto de los nuevos artistas. "Para mí es un gran triunfo que hayamos llegado a hacer una obra de teatro en pocos meses y que se haya gestado sobre ideas y deseos de ellos", expresó Garro.

La obra comienza con una juntada entre un grupo de amigos que se transforma en una noche de misterios y sorpresas cuando uno de ellos tiene la idea de indagar en el sótano de la casa. Allí ingresan en un mundo mágico que los lleva a develar aquello que estaba perdido y los reencuentra con parte de sus propios deseos e ilusiones.

"No pensamos en basarnos en un guión ya escrito como para adaptarlo, sino en que el elenco construyera algo. Decidimos hacerlo en función de sus inquietudes, entonces el primer trabajo fue sentarse en grupo y empezar a conversar acerca de qué les preocupaba a cada uno", agregó la gerente del Taller Laboral Apando, Pamela Fornés.

El proceso de la obra fue rápido pero intenso, ya que los chicos asisten de lunes a viernes de 14 a 18 exclusivamente para eso. Ese compromiso es lo que les representó a ellos asistir diariamente y no solo aprender el guión, sino nuevos lenguajes y secretos del teatro, sumado a la creación de la escenografía, es lo que buscaban inculcarles a los jóvenes.

"Buscamos conformar un equipo que trabaje para presentar una obra de teatro, con un producto de la mejor calidad posible y que se pueda vender, para también abrirnos a la comunidad pero no como algo recreativo o pedagógico, sino de verdadera inclusión", dijo Fornés.

Una nueva experiencia

Ninguno de los jóvenes había participado antes en una obra de teatro, y mucho menos en el proceso creativo de la misma, que los tuvo como principales protagonistas.

"Una de mis formas de trabajo como directora es preguntarle al actor qué quiere decir, porque si no tienen pertenencia no pueden defender lo que dicen de manera orgánica. No me gusta imponer qué deben decir, algo que le cuesta a los profesionales, imaginate a ellos que están empezando, explorando por primera vez muchos recursos y lenguajes teatrales", explicó Garro.

Para el día de la obra, que además tendrá una segunda función el miércoles 5 de diciembre, trabajarán previamente con la psicóloga y la fonoaudióloga del equipo, que son quienes les ayudan a los jóvenes a bajar la ansiedad y los nervios.

Ver para crecer

Además de las horas de ensayo, los chicos tuvieron dos actividades principales para mejorar y aprender. La primera fue ponerse en el lugar del espectador del teatro, por lo que fueron a ver varias obras de distintos géneros a distintos teatros.

"La manera en la que uno recibe el mensaje al ver una obra lo hace pensar en cómo transmitir lo propio", dijo Garro.

La otra iniciativa tuvo que ver con la lectura de cuentos clásicos, lo que los ayudó a abrirse mejor para poder expresar lo que ellos sentían y querían que transmitiera La llave perdida.

La expectativa, tanto de los actores como de la directora, es alta, ya que la sala en la que se presentarán es grande y esperan llenarla. Pero, no se quedarán con estas dos funciones, ya que tienen pensado el año que viene seguir presentando la obra. Incluso ya fueron invitados al Festival por la Memoria que se realizará en marzo de 2019.