Mendoza
Sábado 15 de Diciembre de 2018

Calamaro concretará su sueño del Aconcagua Music en Horcones

El músico y Facundo Arana ofrecerán un recital gratis en el ingreso al parque provincial el 23 de febrero. Lo confirmó Javier después de intentar un ascenso al Techo de América.

Cantar en la altura, especialmente en el Aconcagua, fue el objetivo que se puso Javier Calamaro, pero cuando le dijeron que debía entrenar para hacerlo, su primera respuesta fue: "Eso es imposible, tengo 30 años de rock". Sin embargo, casi sin darse cuenta empezó su preparación, se superó y logró varias "cumbres" personales. Antes de irse de Mendoza, confirmó que el Aconcagua Music será el 23 de febrero de 2019 en Horcones.

"Lo más importante es seguir divirtiéndonos, porque esto tiene que ser diversión ante todo. Emoción, autosuperación que para mí es lo principal", reflexionó Calamaro minutos antes de subirse al avión que lo llevaría de vuelta a Buenos Aires, luego de vivir una inolvidable experiencia en el Coloso de América.

Contó qué lo hizo cambiar a sus 53 años para pasar de no haber hecho deporte en su vida a entrenar en cerros de Mendoza como Vallecitos, además de La Rioja y Catamarca: "Canté bajo el agua en 2008, lo volví a hacer en 2015, y me quedó el vacío de querer volver a cantar bajo el agua, pero ya no había qué inventar".

Un productor, y amigo personal de Javier, fue quien le abrió el camino: "Me dijo 'no podés cantar abajo del agua, ya no tiene gracia y ya nadie te lo banca ese gusto. ¿Por qué no cantás en las alturas? Hagamos un recital en el Aconcagua'", relató.

Inmediatamente pensaron en un referente entre la música y la montaña. Ese fue Facundo Arana: "Lo fuimos a ver a Facundo, que es músico y es andinista, montañista, con una experiencia importante. Más allá de que hizo el Everest, además hizo los cerros de Catamarca, La Rioja, Salta, Bolivia y además tenía tres cumbres en el Aconcagua, y los conocidos, los amigos, los contactos. Todas las condiciones para incluirme a mí dentro del plan".

A Facundo le gustó la idea y aceptó sin vueltas, pero le dijo a Javier: "Empecemos a entrenar, esto no es una tontería", a lo que el músico le respondió: "Eso es imposible, tengo 30 años de rock. Entiendo que el montañismo es un deporte, y yo soy buzo hace 30 años, pero el buceo es una actividad recreativa y yo llegué hasta eso. Nunca deporte, cero deportes, tengo 53 años sin deporte".

Pero Calamaro se puso una meta. "Para eso me tuve que hacer un poco deportista, tuve que empezar a entrenar. Eso fue el 6 de marzo de este año. Tenía muy poco tiempo", y por ello habló con médicos de montaña y deportistas de "elite" para iniciarse en un mundo jamás pensado para él.

"Estuve entrenando por una cuestión física, de aclimatación y mi cabeza sobre todo. Hice como una preparación integral y todo esto terminó con un estado físico suficiente, sobrado como para hacerlo", aseguró Javier Calamaro. "Sigo avanzando, rompiendo mis récords en preparación para lo que va a ocurrir el 23 de febrero en Horcones", dijo.

El 23 de febrero , a las 12, gratis para todo el mundo en Horcones, dentro del parque Aconcagua, muy cerca del helipuerto y con vista a la cara Sur del cerro será el espectáculo donde Javier Calamaro y Facundo Arana van a compartir un set importante de música con una banda impresionante e invitados de primer nivel, todos mendocinos.

Daniel Oroño es guitarrista y director artístico del recital que preparan: "Será un repertorio de 20 canciones, un proyecto hermosísimo. Me gusta la montaña de haber vivido en Mendoza un tiempo. La gente lo va a disfrutar mucho, mucha gente linda y mucha naturaleza".

La idea original era hacer el espectáculo en Plaza de Mulas, a 4.300 metros de altura, o en Plaza Francia. Finalmente definieron que será en Horcones, a unos 2.800 metros. Calamaro explicó: "Es una zona que vamos a cercar y vamos a llenar de tachos de basura y de baños químicos. La idea original era antiecológica. Nos vamos con un mensaje claro que se reduce a Sin huella. Vamos a proveer a la gente de lonas para que todo el suelo esté cubierto y vamos a controlar que cada uno de los 10 mil asistentes se vayan sin dejar rastro".