Mendoza
Domingo 14 de Octubre de 2018

Cornejo bochó a Nanclares: "Pedía cargos por $124 millones"

Eran 109 nuevos puestos asignables a jueces y funcionarios en el 2019. Que reubiquen personal, sugirió el Gobierno

Días atrás, mientras en Casa de Gobierno afinaban los números del Presupuesto 2019 que fue presentado el viernes en la Legislatura, técnicos de la Suprema Corte de Justicia pidieron al Poder Ejecutivo que asigne el dinero para la creación de 109 nuevos cargos para nombrar más personal. La respuesta fue inmediata. Contundente. Inapelable. "Es imposible. Pero si necesitan más gente, que hagan una reingeniería y reubiquen a los que ahora, gracias a la oralidad de las audiencias, tienen muchísimo menos trabajo que antes y más tiempo libre", sugirieron.

Debut y despedida

Los emisarios de la Corte no volvieron a pisar la Casa de Gobierno y el Ejecutivo terminó asignándoles el dinero necesario para la misma cantidad de puestos que en el Presupuesto 2018.

La pretensión de los supremos apuntaba a nombrar más personal en el ámbito de la Corte: desde jueces hasta ordenanzas pasando por secretarios y prosecretarios y administrativos. Pero desde la administración Cornejo les recordaron que la política de ahorro sigue vigente en todos los estamentos del Estado, incluido el Poder Judicial.

El resultado del cónclave podría explicarse claramente echando mano a un viejo refrán: "Fueron por lana y volvieron esquilmados". Así fue. A los enviados del presidente de la Corte, Jorge Nanclares, no solo les bocharon el planteo de más dinero para nombrar más personal, además les enrostraron que antes de haber ido a pedir más presupuesto la Justicia debería ejecutar la decisión política de trabajar más horas diarias, en la modalidad full time, especialmente durante las tardes, "porque cobran sueldos altísimos y sin embargo la mayoría de las audiencias se hacen a la mañana porque a la tarde trabajan dos o tres jueces", explicó un conocedor de los pasillos tribunalicios.

Que los jueces de Paz Letrados departamentales comiencen a ocuparse de las Faltas judicializadas como consecuencia de la reforma judicial es como una medalla en el pecho del Gobierno. Poco trabajo hacían antes esos jueces y su personal antes del nuevo rumbo, insisten desde el Ejecutivo. Ahora tendrán más para hacer. Y el trabajo será acorde a las remuneraciones que cobran, dicen.

Pura cortesía

Nanclares y el gobernador Alfredo Cornejo volvieron a verse el jueves en el salón de actos de la Corte, en el lanzamiento del banco de ADN de criminales, a cargo del Ministerio Público y el FBI. En la previa y en los estrados fueron todo cortesía. Lo peor ya había pasado, aunque el caso del juez que reclamó $4,5 millones por un accidente laboral era el tema más comentado entre los presentes.

En el Gobierno preocupa una conducta de Nanclares. Hablan de contradicción: pide más cargos cuando él mismo pregonó, durante años, que la oralidad de los procesos, que ahora se aplica, permitiría reasignar recursos humanos a otras áreas.

Ahorro

Los 109 cargos que la Corte pretendía agregar a su Presupuesto habrían costado $124 millones.

El Gobierno reafirmó a los emisarios de la Corte su compromiso de dotar a la Justicia de más y mejores equipamientos tecnológicos para agilizar la prestación del servicio. Pero también enfatizó la decisión política de no crear ni un cargo más. Que aprovechen el ahorro que genera la oralidad de los procesos, les insistieron. Hoy, las audiencias se filman con imagen y voz; antes, todo se anotaba en computadoras y se imprimía en hojas que conformaban el expediente papel cuyas fojas se cosían a mano con agujas y piolas especiales. Y ese personal que ya no anota, no imprime ni cose expedientes ahora tiene tiempos muertos que deben ser aprovechados al máximo, aunque esto implique la reasignación de funciones dentro de una misma estructura o fuero.