Mendoza
Domingo 09 de Diciembre de 2018

Dos mendocinos se preparan para lanzar su tercer juego

Antes de Navidad esperan tener a la venta Pegó el Zonda Ancestral, un entretenimiento de cartas bien local.

MendoZen, un grupo de recreación que busca crear y fomentar espacios lúdicos en la provincia, se prepara para lanzar su tercer juego lúdico, que según sus creadores estará a la venta antes de Navidad. Se trata de Pegó el Zona Ancestral, el tercero luego de Pegó el Zonda y el Cruce de los Andes.

"Son juegos de autor, los creamos nosotros. No están basados en ningún otro, sino que los inventamos. Es importante que los juegos que hacemos tengan algún tipo de reflejo regional", comentó Munir Ots (29), quien junto con Miguel Ángel Álvarez (33) es creador de MendoZen, en el 2015.

Sobre los tres juegos creados, Ots los definió así: "Pegó el Zonda tiene tablero, fichas y cartas. Cada jugador tiene su casa y la tiene que proteger del viento. El Cruce de los Andes tiene la particularidad de que es un juego cooperativo. Generalmente los juegos son competitivos y alguien tiene que ganar, pero en este o ganamos todos o perdemos todos".

Sobre la última creación, Pegó el Zonda Ancestral, Munir explicó de qué se trata: "Es un juego de cartas más rápido y más chico, donde dejamos volar un poco la imaginación y pensamos a unos huarpes ancestrales que podían dominar el viento Zonda. Al momento de hacer los juegos buscamos una temática o algo que nos parezca interesante. Y en base a esa idea disparadora los empezamos a trabajar".

Esta idea de fomentar espacios lúdicos surgió en el 2015 y desde entonces se juntan todos los jueves a las 17 en el centro cultural Julio Le Parc, donde la gente va y comparte un momento jugando con otras personas. "Es un club de juegos y se ha creado un grupo fijo que va todos los jueves, pero siempre hay gente que va rotando y va cuando puede, pero siempre hay alguien. Desde que comenzamos no hemos parado nunca, solamente en enero, pero el resto de los jueves han sido ininterrumpidos", relató Muir Ots.

Hoy ya cuentan con una nutrida ludoteca, pero al principio la invitación era que cada asistente, si lo tenía, que llevara su juego. "Cuando empezamos, no teníamos juegos propios, solo teníamos el espacio y la propuesta. Así que al principio la gente llevaba sus juegos. Pero hoy MendoZen ha recibido un montón de donaciones, tanto nacionales como internacionales, en base al reconocimiento hacia nuestra propuesta. Hoy tenemos una ludoteca propia, con más de 100 juegos, pero los miembros del club siguen trayendo los suyos, así que siempre hay varios para jugarlos y probarlos", agregó.

A la hora de vender sus productos, MendoZen apela a internet (www.mendozen.com.ar) o a ferias, porque "como no es una editorial registrada, aunque la marca sí está registrada, lo trabajamos de manera artesanal, a través de la web o por teléfono", contó Ots.

Para ello son importantes los vínculos que han establecido. "Pertenecemos a una red nacional de editoriales independientes y lo que hacemos es darle nuestros juegos a diferentes puntos de ventas en distintas partes del país. Ellos se encargan de vender nuestros juegos en otras provincias y nosotros vendemos los de ellos en Mendoza", expresaron sobre el procedimiento que utilizan para que sus trabajos lleguen al público.

Esta red también es clave para la fabricación de los juegos, ya que la producción se realiza en lugares donde el resto de las editoriales también los hacen.

Munir Ots y Miguel Ángel Álvarez se conocieron en el mundo de los videojuegos, pero luego mutaron a estos, donde ellos mismos los pudieran producir.

"Somos diseñadores gráficos y nos gustan mucho los juegos. Con Miguel Ángel, nos conocimos en eventos de creación de videojuegos, pero nos apartamos de eso porque queríamos productos que los pudiéramos generar enteramente nosotros, y en los videojuegos siempre necesitábamos a alguien que hiciera la programación u otra cosa. En los juegos de mesa encontramos que los podíamos desarrollar todo nosotros y ser diseñadores gráficos nos ayudó un montón", afirmó Munir sobre cómo fueron sus comienzos.