Mendoza
Domingo 11 de Noviembre de 2018

Los dueños de salones de fiestas, en estado de alerta

El presidente de la cámara que nuclea la actividad, Mauricio Sequeiros, dijo que bajaron 40% los ingresos en el año.

La crisis está y se nota. Es tangible en la baja de consumo de productos básicos, donde se achican los volúmenes de compras o se buscan segundas marcas u ofertas. Pero los rubros que más la sufren son los del entretenimiento o afines. Mauricio Sequeiros, el presidente de la Asociación de Propietarios de Salones de Fiestas y Empresa de Banquetes resumió el alcance de la problemática para esta actividad: una caída del 40% de la factutración por la disminución de los eventos.

"Esto es una crisis generalizada, no sólo de los salones de fiesta. Nosotros a la crisis la vivimos por efecto cascada. Así como cuando el país se reactiva, cuatro o cinco meses después se empiezan a reactivar las fiestas", dijo el empresario.

"Si bien para el sector no es un momento de crisis fuerte, ya se nota la baja de ventas hacia adelante", analizó el también gerente de la Bodega del 900. "La proyección de ventas es muy baja, y lo vemos en la cantidad de llamadas telefónicas y consultas son mucho menores que en años anteriores", añadió.

Respecto a los balances numéricos, Sequeiros informó que hay dos puntos para analizar en base a cálculos. "Uno es que ha bajado 20% la cantidad de ventas, pero lo más preocupante es que la facturación es la que ha bajado más, llegando al 40%", detalló Sequeiros.

Es que, además de la baja de ventas, las que han podido cerrar son contrataciones mínimas. También hacen eventos con menor cantidad de invitados, donde es difícil vender opcionales que realcen una fiesta.

"A esto le sumamos que uno de los insumos que más usamos es la energía eléctrica, que ha llegado a ser del 400% más de un año a otro. El gas aumentó el 200%", disparó en relación a los costos de los servicios.

"No es lo mismo tener un cliente que viene a hacer la fiesta inolvidable, que aquel obligado a hacer el cumpleaños de 15 de su hija. No le queda más remedio, ya contrató el salón y ahora no sabe qué hacer", analizó Mauricio.

Los integrantes de la asociación se esfuerzan para tentar a los clientes, ofreciendo servicios como café premium, fotocabina, impresión de banners con gigantografía o fotos en exteriores, pero con poco éxito.
La rentabilidad es baja y así lo expresó el referente del sector:

"Estamos trabajando muy justito en cuanto a las ganancias. Los que más lo sienten son los empleados, ya que no hemos podido acompañar los sueldos con las subas de la inflación. No tenemos más recursos. Uno quisiera pagarles más y no tiene con qué", expresó.

Se acerca fin de año y es época de reuniones y fiestas. Sobre las perspectivas para esta temporada, el empresario estimó que el tipo de celebraciones que más se ha restringido son las de fin de año de las empresas. Vendían con anticipación –de casi un año–, pero a esta altura, en años anteriores, todos los días tenían dos o tres consultas de empresas que aún no habían definido dónde hacer su fiesta, y preguntaban si habían fechas libres. "Se les ofrecía algún domingo o día de semana, porque no había lugar en ningún lado. Este año no han llegado esos llamados y eso preocupa", dijo.

"Si no hay un vuelco en la economía, de aquí a un tiempo algunos salones van a cambiar el rubro, el estilo de trabajo u otra cosa. Si hacemos un mea culpa, por ahí estuvimos mucho tiempo haciendo lo mismo, y si uno no tiene la mente lo suficientemente abierta para encarar otras cosas, uno se aletarga", sostuvo.

También ven que es muy complicado hacer otras cosas o encarar otros proyectos alternativos debido a la crisis económica general.

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Carga impositiva

Sobre las cargas que aplica el gobierno al rubro, en particular, y a todos en general, el empresario explicó que tienen mucha expectativa de que esto cambie, que se empiece a reestructurar todo y de que empiecen a bajar algunos impuestos. El Gobierno provincial les prometió bajas en Ingresos Brutos; el nacional una merma, en el IVA y una quita en el Impuesto a las Ganancias. "Son muchos años con promesas que no se han cumplido", se lamentó.

"SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores) y Aadicapif (Asociación Argentina de Intérpretes y Cámara Argentina de Productores e Industriales de Fono Videogramas) están cobrando precios muy altos. Ellos no han parado de subir, y hoy en un salón como el nuestro está en $20 mil la suma de los dos aranceles. Es muy alta ya que es sólo por el derecho de poner música, comparándolo con lo que cobra el DJ, que pone el trabajo, los equipos, la compra de música, etcétera, y cobra menos de $30 mil",opinó preocupado Sequeiros.

Corridos por la bajísima rentabilidad, la opción más drástica sería abandonar la actividad. Sequeiros manifestó: "Sé que algunos en los últimos dos años han optado por vender el salón o el edificio. Hay una propietaria que le vendió el edificio a un sindicato para hacer un camping. Hay otros que están a la venta y no han concretado. Actualmente hay 16 salones que integran la asociación, que creció mucho cuando estaba Fabián Manzur de presidente. Manzur renunció porque tomó un cargo público, y él que quedó a cargo, quien era el vicepresidente, vendió el salón, y se desvinculó de la actividad".

Sequeiros aclaró que es presidente interino de la asociación de saloneros hasta que se llame a elecciones en la institución.


Fuente: Diario UNO de Mendoza