Mendoza
Domingo 28 de Octubre de 2018

Productores caprinos y bovinos del Este sufren la sequía del desierto

No llueve desde el verano pasado y la situación es extrema en La Paz, Santa Rosa y Rivadavia.

En este polvaredal los únicos gordos son los jotes. No llueve desde hace mucho y cada tanto aparece un amasijo de huesos y carne podrida. No llueve desde el verano pasado, dicen algunos. Apenas han caído chaparrones dispersos en lugares muy puntuales, pero nada más. “La situación es terrible”, dice un productor.

La sequía afecta todo el desierto cuyano, pero en algunos lugares la situación es extrema. “Los departamentos de La Paz, Santa Rosa y Rivadavia están muy afectados”, explica Nicolás Pérez Naves, delegado de la Fundación Comisión Provincial de Sanidad Animal Mendoza (Coprosamen).

“Con la Cámara Económica y Social hemos tenido reuniones con productores de estos tres departamentos. En La Paz se presentaron notas en la Intendencia y en el Concejo Municipal, para que se gestione algún tipo de ayuda para los productores”, indicó.

Es difícil establecer números exactos. No se sabe cuántos productores ni cuánto ganado hay en la región. “Podemos estimar que hay unos 500 productores, entre caprinos y bovinos y la gran mayoría son pequeños productores”, indicó Pérez Naves.

Un remolino negro de graznidos y aleteos, es la señal inequívoca de que hay algo muerto allí, en el extremo sur de La Dormida. Es una vaca, lo que queda de ella. Murió débil, de hambre y de sed. El calor y los jotes han reducido al animal a un cuerpo negro, unos huesos blancos y un olor inmundo. En quince días más apenas quedarán los huesos. Los jotes se habrán llevado hasta el olor y el cuero.

Zacarías Ayaime era el dueño de ese animal, uno de los tantos que ha perdido este invierno. Ahora Zacarías lo mira, casi sin pena. Ya han sido muchos y el ser humano se acostumbra a todo, incluso a la muerte y a la pérdida.

En uno de los corrales de su puesto en La Paz, Víctor Alcaraz ha colgado con unas correas a una de sus vacas. Así la mantiene parada. Si la vaca se echa, se muere. Parada, puede beber y comer. Los huesos se le marcan en el cuero y ha sobrevivido por casualidad. Tardará al menos una semana en poder recuperar fuerzas para mantenerse en pie por sí misma y más de tres para ganar un poco de peso y volver a la manada.

Esta semana, después de la gestión del Coprosamen y de reunión con productores, la comuna de La Paz anunció un auxilio de $100 por cada chivo y $500 por ternero destetados.

“El Municipio de La Paz ha decidido reimplementar el Programa de Destete Precoz. En tal sentido todos aquellos productores de ganado bovino que tengan hasta 100 vientres demostrables , podrán acceder a un subsidio de $500 por ternero destetado”, indicaron desde la Municipalidad.

“Los productores de ganado caprino podrán acceder a un subsidio de $100 por chivo destetado con 30 días de encierro”, agregaron.

Más allá de la sequía, el municipio sostuvo que hay “un crecimiento del sector ganadero dentro de la economía regional y las ayudas estatales han permitiendo mayores posibilidades de preñez, contribuyendo al incremento de la producción ganadera”.

Jaurías, robos y depredadores

Criar ganado en Mendoza es todo un desafío. A las sequías y la escasez de pasturas, hay que sumarle la abundancia de depredadores, los incendios y los robos.

“Si llueve bien, el suelo se recupera y en 15 días tenemos buen pasto, siempre que no haya heladas y haya buena temperatura”, contó Nicolás Pérez, refiriéndose a la sequía actual.

En el verano de 2017 unas 80.000 hectáreas de campo fueron devastadas por las llamas. El fuego se inició en la zona de El Rambloncito, unos 80 kilómetros al sur de la villa cabecera de La Paz, y se propagó rápidamente.

Ahora, además de la falta de lluvias, los productores están detectando un crecimiento en la población de predadores, especialmente pumas y, sobre todo , de jaurías de perros cimarrones.