Mendoza
Jueves 18 de Octubre de 2018

Una nueva grieta: los empresarios "limpios" y "sucios"

Todos sabíamos lo que pasaba. Lo de los cuadernos que destapó diario La Nación era vox populi, con dos detalles: a) no lo imaginábamos tan burdo, y b) nadie pensó que el agua efectivamente podía llegar al río.

Ambas premisas sucedieron. Los próximos casos de corrupción serán más pensados y menos cinematográficos, para disgusto de Netflix. Y reformateamos la pregunta del agua y el río: la cuestión es a cuántos y a quiénes arrastrará este verdadero tsunami. A partir de allí surgió una nueva grieta, la de los limpios y los sucios. Grieta que pudo haberse creado hace docenas de años, pero que ahora la está provocando la Justicia.

Hoy el empresariado en general está para el cachetazo, pues la opinión pública los pone en la misma bolsa. No le alcanza tampoco –ni les interesa– escuchar el "no somos iguales" de Javier Goñi, presidente del Coloquio de IDEA.

Con empresarios que renuncian a presidir sus empresas para sacarlas del lío (y que no se desvaloricen más) y con nombres manchados e impolutos, hay muchas caras nuevas y varias de las repetidas que no están. Y por eso se entiende que en este, como pocas veces antes, la palabra ética y valores dominan los paneles y las charlas de café.

Todos deben trabajar para que se una la grieta. Grieta que solo se cierra cuando los que estén de un lado y del otro de la mesa de negociaciones puedan mirarse a los ojos, o que no tengan que pasar por el momento de decirle a sus hijos que no lean los diarios, no miren las redes sociales y prohibirles poner su nombre en el buscador de Google para evitar que les vomite lo que todos sospechaban, pero recién ahora empieza a salir a la luz.

Como un empresario me dijo ayer. "Durante 30 años, en el Coloquio, percibí el pesado silencio ante todo lo que hoy nos horroriza. Uno de los del cuaderno, en el directorio de esta magna institución, explicó –muchos años atrás– que 'es la forma de hacer negocios'. No fuimos ni somos todos, pero muchos fueron y son encubridores. No niego que en algunos Coloquios se escucharon voces reclamando decencia, pero no fueron las intervenciones más aplaudidas... ¿Me explico?".