Mundo
Miércoles 20 de Junio de 2018

Consternación por los "campos de concentración" con niños inmigrantes en EE.UU.

Una grabación de chicos llorando y pidiendo por sus padres intensificó la controversia por la política de Trump.

La grabación de niños migrantes llorando y pidiendo a sus padres en un centro de detención en la frontera ha causado angustia en Estados Unidos, intensificando la controversia sobre la política del gobierno actual de separar a padres e hijos."¡Papá! ¡Papá!" dice un niño en la grabación que fue obtenida inicialmente por ProPublica y suministrada a la agencia The Associated Press lo que ha suscitado un sinnúmero de críticas y denuncias, tanto desde la oposición demócrata como desde dentro del partido republicano y de la comunidad internacional.

Jennifer Harbury, una abogada experta en derechos humanos, dijo que recibió la grabación, realizada la semana pasada, de una fuente dentro de la instalación y no dio detalles del lugar en que se realizó la grabación.

La secretaria de Seguridad Nacional Kirstjen Nielsen dijo que no había escuchado el audio pero afirmó que los niños en los centros de detención reciben buen trato. Insistió en que el gobierno tiene altos estándares para centros de detención y que los niños son bien atendidos, y declaró que es responsabilidad del Congreso cambiar las leyes para que no haya separaciones familiares.

El audio surge en momentos en que políticos y activistas están acudiendo a la frontera para visitar los centros detención y así incrementar la presión sobre el gobierno de Donald Trump.

Trump, redobló ayer su defensa de la política de "tolerancia cero" aplicada a los inmigrantes que llegan a la frontera y, pese a las críticas, insistió en culpar a los demócratas a quienes acusó de pretender que la inmigración ilegal "infeste" al país.

Trump reiteró su apoyo a estas medidas, que desde que se impusieron a mediados de abril han provocado miles de separaciones familiares entre los inmigrantes que llegan a la frontera. "Siempre debemos arrestar a las personas que ingresen ilegalmente a nuestro país. De los 12.000 niños, 10.000 son enviados por sus padres en un viaje muy peligroso, y solo 2.000 están con sus padres, muchos de los cuales han tratado de ingresar ilegalmente a nuestro país en numerosas ocasiones", argumentó.

Listen to children who've just been separated from their parents at the border

Entretanto las repercusiones políticas se hacían sentir. La Iglesia Mormona se declaró "profundamente consternada" por las separaciones familiares y exhortó a los líderes políticos a encontrar una solución. El gobernador de Massachusetts Charlie Baker, republicano, denunció la política "cruel e inhumana" del gobierno de Trump, mientras que otros tres estados Colorado, Nueva York, y Maryland se niegan a desplegar tropas en la frontera con México, en medio de una creciente protesta por la controvertida decisión oficial.

En la frontera el lunes, unas 80 personas acudieron a un juzgado y se declararon culpables de haber ingresado ilegalmente a Estados Unidos. Muchas de ellas le preguntaron al juez: "¿Qué va a pasar con mi hija?" o "¿Dónde está mi hijo?".

Los abogados en el juzgado dijeron que entre los inmigrantes había poco más de una veintena de menores de edad, y que el juez le dijo a los asistentes que no sabía cuál sería el destino de los pequeños.

Varias delegaciones de congresistas inspeccionaron un cercano centro de acoplo de inmigrantes en Brownsville, Texas, donde cientos de niños están recluidos.

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Ben Ray Lujan, representante demócrata por Nuevo México, dijo que el lugar era antes un hospital, ahora convertido en centro habitacional para niños, dividido en sectores por edad. En un salón había sillas altas para bebés donde se veía a dos bebés varones jugando.

Otro grupo de congresistas visitó un centro de retención de migrantes en McAllen, Texas, donde cientos de niños están confinados en celdas circunscritas con cercas metálicas. En una celda había 20 jóvenes.

Más de 1.000 personas estaban dentro de la instalación enorme y penumbrosa, dividida en sectores para adultos, niños sin acompañantes, y madres y padres con sus hijos.

Fuente: Diario UNO de Mendoza