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Sábado 26 de Enero de 2019

Detalles del rescate del cuerpo de Julen: estaba a 71 metros de profundidad

Sobre las 4 de la madrugada, dos horas y media después de encontrar el cuerpo, el furgón funerario ha abandonaba Totalán. Los forenses trabajan en la autopsia.

"A Julen lo encontraron los dos mineros que realizaban los turnos y un guadia civil del grupo de montaña": así lo ha comunicado a primera hora de la mañana de este sábado el delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, en una conferencia de prensa en la que el portavoz explicó cómo ha sido el rescate del cuerpo del niño de dos años que estaba atrapado en un pozo ilegal de Totalán (Málaga) desde el pasado 13 de enero, hace hoy 13 días.


Tras hallar el cadáver, la Comisión Judicial realizó su levantamiento, ordenado por el juez de guardia de Málaga —el juzgado número 9 de instrucción—. De Celis ha explicado que "la autopsia se viene realizando desde las 8:30 de la mañana" y que a lo largo de esta jornada se podrá "tener algún resultado", pero que este se trasladará al juzgado y, en principio, no se comunicará a la sociedad hasta que así se determine. "No podemos comunicar ningún tipo de adelanto ni circunstancia (...). Una vez finalice la autopsia, se pasará a la autoridad judicial y a partir de ahí serán ellos los que determinen las causas e hipotéticas responsabilidades de todos los hechos acaecidos".


El delegado del Gobierno en la región explicó también que según se desprende de la postura en la que se hallaba el cuerpo del pequeño de dos años, el niño podría haber descendido en caída libre hasta los 71 metros de profundidad, zona en la que se "topó con un suelo de tierra". Además, el portavoz indicó que se desconocen por ahora los motivos por los que el pozo, de más de 100 metros de profundidad, estaba relleno hasta esa cota así como por qué la entrada estaba abierta.


Después de 13 días, el rescate de Julen llegó a su fin: los equipos de rescate encontraron a la 1:25 de la madrugada del sábado el cuerpo sin vida del niño que cayó a un pozo en Totalán (Málaga) hace casi dos semanas. La confirmación de su muerte llegó después de una ardua jornada en la que fueron necesarias hasta cuatro microvoladuras debido a la presencia de roca de extrema dureza en el terreno, lo que retrasó el trabajo de los mineros. Hora y media después, tanto el furgón funerario con el cuerpo del menor como los equipos que han participado en las operaciones de búsqueda han abandonado Totalán, y sobre las 7 de la mañana la familia del pequeño llegaba, acompañada de amigos y vecinos, al tanatorio de El Palo, el barrio malagueño en el que residen.


El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, también se trasladó hasta el lugar, donde un equipo de psicólogos acompaña a los familiares de Julen. El Ayuntamiento de Málaga declaró tres días de luto oficial y convocó a un minuto de silencio frente al consistorio a las 11 de la mañana. Una vez localizado el cadáver del menor, se activó la Comisión Judicial, según informaron fuentes del operativo de rescate. Se trata del rescate más laborioso registrado en un pozo en España.


Gómez de Celis; un alto mando de la Guardia Civil y agentes de la Unidad de Policía Judicial de esa fuerza; una autoridad judicial y un furgón de los servicios funerarios acudieron al Cerro de la Corona, el lugar donde se encuentra el pozo en el que cayó el niño. "Desgraciadamente a la 1.25 horas de esta madrugada, los equipos de rescate accedieron al punto del pozo donde se buscaba a Julen y localizaron el cuerpo sin vida del pequeño. Se activó la comisión judicial. Mis condolencias y pésame a la familia", señaló Gómez de Celis a través de su cuenta de Twitter.


La vivienda de Totalán donde se encontraban refugiados los padres del pequeño Julen fue escenario esta madrugada de momentos de tensión y gritos al conocer la localización de su cuerpo sin vida. Minutos antes de que se diera a conocer públicamente el hallazgo, en la vivienda se escucharon gritos de "¡otra vez no!, ¡otra vez no!", posiblemente en referencia al otro hijo, de 3 años, hermano mayor de Julen, que la pareja perdió hace pocos años.


Microvoladuras de precisión


Los especialistas que trabajaron en la zona para localizar a Julen llevaban más de 30 horas excavando el túnel horizontal para llegar a la zona donde estaba el niño. Cuando los mineros se encontraban ya a menos de un metro del área en el que empieza el pozo en la que estaba el pequeño de dos años, fue necesario que los Tedax hiciesen una cuarta microvoladura controlada que fue, según comunicó la propia Guardia Civil, "extremadamente precisa", por haberse producido muy cerca de la ubicación del menor.


La explosión fue necesaria después de que los mineros se encontrasen con otra zona de extrema dureza, una circunstancia que retrasó la operación, según indicaron fuentes del equipo. "Cuando el grupo de rescate encuentre a Julen, los rescatadores últimos serán de la Guardia Civil", adelantó el portavoz del cuerpo para esclarecer cómo serían los siguientes pasos.


Antes del retraso en la excavación, la Guardia Civil aseguraba que todo iba "como tiene que ir" mientras los mineros trabajaban en la recta final del túnel, donde "la roca es favorable", hasta el punto de conseguir acercarse a menos de 45 centímetros del pozo. Los avances llegaron después de que durante la primera parte del día la montaña marcase el ritmo de trabajo de los operarios. El equipo encontró un "material extremadamente duro" y se vio obligado a realizar una tercera 'microvoladura' para concluir la galería horizontal que une el túnel paralelo con la zona donde estaría el pequeño. Después de esta última operación, la excavación de la galería horizontal avanzó hasta los dos metros y medio de los casi cuatro previstos.


(Fuente: El Confidencial)

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