Mundo
Sábado 15 de Septiembre de 2018

El frío nórdico llega con un crimen y no pocos misterios

Karppi. La serie finlandesa, que fue un éxito en su país, llegó a la plataforma Netflix. Una muestra del género noir con un guión convencional no muy original y buena factura.

Karppi (que en otros países se estrenó bajo el nombre de Deadwind) permite conocer las producciones que se están haciendo en Finlandia, en este caso dentro del género noir.

Esta serie sigue, en sus 12 capítulos estrenados en Netflix, el regreso de la detective Sofía Karppi (Pihla Viitala) a su trabajo, luego de la reciente muerte de su esposo y con la responsabilidad de tener dos hijos a su cargo. Pero, siguiendo lo que otras series ya han explorado con respecto a personajes femeninos (como la estadounidense The Killing o la británica Marcella), nuestra protagonista no es un ejemplo de madre. Se muestra mucho más interesada en su trabajo que en estar con sus hijos y el caso que la tiene obsesionada ocupa casi todo su tiempo.

Es que el cadáver de una mujer, Anna Bergdahl (Pamela Tola), aparece enterrado en una zona en la cual se planea realizar un emprendimiento inmobiliario con una innovadora tecnología de energía eólica y las sospechas se acrecientan cuando se sabe que la víctima trabajó como consultora para Tempo, la empresa que lleva adelante dicho proyecto.

A partir de las sospechas iniciales que recaen sobre el marido de Anna, Karppi y su compañero Sakari Nurmi (Lauri Tilkanen), un novato en las lides investigativas, llevarán sus sospechas y sus desiguales modos de abordar el caso intentando hallar al culpable.

Con un guión que en principio es común a muchos del género, Karppi tiene como mérito la buena dirección de Rike Jokela, experimentado nombre de la televisión en Finlandia, quien con planos generales y una cámara que se detiene en los helados paisajes de Helsinki, logra convertir esta ciudad en un marco ideal para su narración.

Para seguir con la moda de los personajes femeninos determinados a enfrentar no sólo a los poderosos sino a las reglas establecidas, está Karppi, a quien el guión la excluye tantas veces del caso –con la furia entendible de su superior– que el recurso se agota en su repetición, sobre todo porque ya es un clásico del género no sólo los agentes indisciplinados, sino que irremediablemente siempre son amparados del caso que están investigando.

El personaje de Sofía Karppi, al igual que los secundarios, tienen la virtud de ser complejos, en el sentido que sus propios conflictos se superponen a lo que va sucediendo en la investigación, que va dando giros hasta llegar a un final que espera sorprender, aunque es bastante forzado.

Esta serie es correcta en su factura, muy convencional en su guión y bien actuada. Aunque seguramente no pasará a la historia por ser una joya del género.b