País
Lunes 04 de Marzo de 2019

Ante la caída de la imagen de Macri, Vidal suena como vice

Durán Barba sondea una fórmula con la bonaerense de dos de Macri. En el vidalismo se lamentan por no haber podido desdoblar los comicios provinciales

El laboratorio electoral de Cambiemos no se cerró durante el fin de semana largo, y las actividades incluyeron dejar trascender algunas informaciones en las páginas de los diarios porteños con especulaciones sobre el rumbo del operativo que prioriza, por sobre todo, la reelección presidencial.
Según publicó Clarín, todas las encuestas encargadas por la Casa Rosada señalan que la imagen presidencial nunca había sido tan negativa como ahora. Pero confían en el núcleo duro de voto macrista, cercano al 35% en todo el país, al que consideran una base indispensable para alcanzar el balotaje contra el otro núcleo duro desequilibrante de la oposición, el de Cristina Fernández, al que hoy ubican en el 30%.
Hasta allí el gobierno ve un escenario ideal. Y no le preocupa tanto el crecimiento, por ahora no muy visible del peronismo alternativo como los augurios económicos del ministro Nicolás Dujovne, quien sostiene que habrá una inflación en leve baja a partir de marzo, y un ingreso tranquilizador de dólares en ese mismo mes por la liquidación de exportaciones de soja y en abril por la del maíz. Con una recuperación modestísima del empleo y del crecimiento económico, en la línea del 0,7% con el que subió en diciembre y del 0,5%, con el que escaló en enero. Y con el regreso, también discreto y hacia mitad de año, del consumo en los sectores medios y bajos, explican en Economía.
Los números de la Casa Rosada hablan de una elección con el resultado muy ajustado. En condiciones parecidas a lo que fueron los comicios de 2015. En aquella ocasión, Macri fue segundo en las PASO con poco más del 30% de los votos. Segundo en la primera vuelta con poco más del 37%. Y primero en el balotaje con poco más del 51%, menos de tres puntos por encima de Daniel Scioli. El problema de ir por la reelección con una mejoría económica que recién se comenzaría a percibir después de mitad de año es que, a esa altura, ya se habrán disputado elecciones en nueve provincias. Y que la mayoría, serán derrotas de los candidatos de Cambiemos.
Por eso es que los estrategas del Gobierno han comenzado a evaluar movimientos alternativos que les ayuden a recuperar voluntades de votantes desencantados y sumen al objetivo supremo de la reelección, se explicó. Uno de esos caminos es abrir una interna presidencial, como reclaman algunos dirigentes radicales. Si bien algunos macristas creen que la disputa en las PASO serviría para movilizar al partido, otros advierten que esa disputa podría volverse salvaje. Entre los que no quieren pelea interna en la alianza se cuenta el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.
El otro camino que analizan en el equipo electoral comandado por el jefe de Gabinete Marco Peña y el consultor Jaime Durán Barba es la incorporación de María Eugenia Vidal a la fórmula presidencial. La dupla Macri-Vidal, que ya había rendido frutos en su reelección como jefe de gobierno porteño en 2011, ahora busca repetirse.
Es que la reelección de Macri se va a jugar, en buena medida, en el cordón hostil del Gran Buenos Aires. Allí es donde el Presidente registra hoy sus peores números. Y donde la gobernadora conserva un 10% más de imagen positiva y de intención de voto. Pero la gigantesca boleta bonaerense de siete cuerpos tendrá a Macri en el extremo izquierdo y a Vidal atrapada en la mitad del papel. ¿Le sumará votos Vidal a Macri o Macri se los restará a Vidal? Esa pregunta que aún no tiene respuesta.
En tanto, en el vidalismo la preocupación es cada vez mayor, no por la eventual integración de la actual gobernador a la fórmula presidencial sino simplemente por el hecho de que las elecciones provinciales y nacionales sean el mismo día.
Citando fuentes de la gobernación bonaerense, Infobae publicó que la popularidad de Cristina Kirchner, aún cuando todavía no se pronunció sobre su candidatura, es muy superior a la de Mauricio Macri, en especial en el Conurbano bonaerense. Hay distritos en los que la expresidenta duplica en cifras al jefe de Estado. Por eso, en el vidalismo empezó a crecer en las últimas semanas el temor de perder la provincia.
Los colaboradores de Durán Barba, e incluso en la cúpula bonaerense, encontraron en ese descarte precoz una justificación: dicen que postular a Vidal separada de Macri le hacía perder al PRO la chance de manotear el plan B en caso de que el Presidente, agobiado por los números, desista de buscar la reelección. Es más: aseguran que el círculo rojo presionará por esa opción más temprano que tarde. Para el sistema, el liderazgo de Macri está bajo la lupa desde hace rato.
Fuente: UNO Entre Ríos

Comentarios