País
Martes 05 de Marzo de 2019

Preocupan los recortes en ciencia y técnica en el Conicet y en universidades

La deuda nacional es de más de 1.000 millones de pesos. Parálisis, becas no renovadas, demoras en nombramientos y poda en recursos a institutos

Durante la semana pasada, investigadores y becarios del Conicet realizaron distintas protestas públicas y manifestaciones, para alertar sobre la crítica situación que atraviesa ese organismo y el sector científico a nivel nacional, frente a los recortes, ajustes y desfinanciamiento del sistema.

A ese planteo se sumaron las universidades públicas, mediante un reclamo forma e institucional del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), organismo que reúne a todas las universidades públicas del país.
El CIN hizo su planteo al Gobierno, por una deuda de más de 1.000 millones de pesos de fondos para ciencia: 600 millones de pesos correspondientes al presupuesto 2018 para las universidades, y otros 500 millones destinados al Conicet para este año, que aún no fueron devengados.

Esta situación ha llevado a un vaciamiento del sistema, y un incipiente proceso de lo que se denomina "fuga de cerebros", en sintonía con el documento publicado el año pasado con la firma de más del 90% de los directores de Conicet de todo el país y hasta 11 premios Nobel, investigadores y científicos de todo el mundo, que advertían por el colapso del actual sistema de ciencia y tecnología.

Integrante del CIN, el rector de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) Andrés Sabella, explicó a UNO que se reclamó al Gobierno por 600 millones de pesos que el año pasado se asignó como partida extraordinaria para Ciencia y Técnica de las universidades nacionales.

"Esos 600 millones de pesos fue ron devengados, pero aún no han sido pagados. Eso quiere decir que las universidades tenemos el crédito presupuestario y de hecho estamos ejecutando algunos programas en el marco de esa partida, pero al día de hoy no tenemos la plata", explicó.

En la práctica, la universidad de Entre Ríos –como el resto de las casas de altos estudios del país– debe reorientar recursos financieros propios, para ir haciendo frente a los programas de ciencia y técnica.
"Para nuestra universidad, esa deuda representan aproximadamente seis millones de pesos", acotó a UNO. El monto es significativo, si se tiene en cuenta que la partida en ciencia y técnica de la UNER está "congelada" en 2,5 millones de pesos desde hacer varios años, pero en 2016, 2017 y 2018 hubo refuerzos de fondos, de valores similares. En definitiva, la deuda del año pasada representa recursos para más de un año, en ciencia y técnica de la universidad.

Por otro lado, el CIN se sumó al planteo de directivos y personal de Conicet, por el devengamiento de los 500 millones de pesos destinados al Conicet, incluidos en el articulado del Presupuesto 2019. "Hay preocupación porque al no haberse devengado, por mes o por un período, existe el temor a que esa partida se liquide a último momento del año, y termina siendo una subejecución presupuestaria", comentó, en relación a la demora que termina siendo un desfinanciamiento más al sistema.
Pero además, en ese marco, hizo notar que es necesario discutir cómo se distribuyen esos 500 millones de pesos. En esa partida, contó, el Conicet destina entre 60% y 70%para gastos de funcionamiento de los centros regionales (como es el caso de Diamante, en Entre Ríos), en los cuales no hay injerencia de las universidades. Pero el monto restante, entre 30% y 40% sirve para financiar a los que se denominan "institutos de doble dependencia", que también integran las universidades. En el caso de la UNER son dos en los que se trabaja junto con el Conicet: se tratan del Instituto de Investigación y Desarrollo en Bioingeniería y Bioinformática –de la Facultad de Ingeniería de Oro Verde– y el Instituto de Investigación en Estudios Sociales –de la Facultad de Ciencias Económicas–.
"Ahí creemos que Conicet tiene que abrirse a la discusión para lograr mayores equilibrios, en lo que le toca a las universidades, porque hay una disparidad histórica muy grande: los institutos de doble dependencia de la Universidad Nacional de la Plata reciben anualmente 500.000 pesos para gastos de funcionamiento: las universidades de Buenos Aires, Rosario o Córdoba, 300.000 pesos y el resto de los institutos entre 140.000 y 60.000 pesos. Hay una diferencia grande y un grupo de rectores creemos que hay que rediscutir esa distribución", dijo Sabella. En esa distribución, para el IBB de Ingeniería le corresponden 120.000 pesos; mientras que para el INES de Económicas, unos 75.000 pesos.
Respecto al estado de la ciencia y técnica en el país, el rector reflexionó: "Hay una política de cierta retención y de demorar algunos nombramientos, y de ir reconociendo algunas cuestiones presupuestarias de manera un poco demorada. Eso genera preocupación, porque una cosa es tener 500 millones y otra cosa es tenerlo a mitad de daño, en un país con alta inflación. Indudablemente un retraso en la asignación de partidas afecta financieramente", aportó. Y en esa línea, contó a UNO que según el informe de la comisión de Ciencia y Técnica del CIN, hay preocupación por el recorte en un programa de 150 becas para las universidades, que no está siendo cubierto en su totalidad. Al no renovarse, ya se han perdido 40 becas.

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