País
Lunes 08 de Enero de 2018

"Si a los genocidas les van a dar beneficios, iremos nosotros a buscarlos", dijo la hija de un represor

Érika Lederer contó que a la hija del represor Miguel Etchecolatz "le causó miedo, estupor y horror" que a su padre lo hayan beneficiado con arresto domiciliario

Érika Lederer, hija de Ricardo Lederer, quien fuera segundo jefe de la maternidad clandestina que funcionó en Campo de Mayo durante la última dictadura cívico militar, manifestó hoy su rechazo a "cualquier beneficio que se les otorgue a torturadores, violadores y represores", y aseguró que, donde estén, los irán a buscar para repudiar allí su presencia.

Además, contó que a la hija del represor Miguel Etchecolatz, quien se encuentra actualmente en Alemania, "le causó miedo, estupor y horror" enterarse que su padre estaba en su casa en el Bosque Peralta Ramos, merced a una resolución judicial que le concedió el beneficio del arresto domiciliario.

"Si a los genocidas les van a dar beneficios y devolver favores políticos, iremos nosotros a buscarlos", aseveró Érika Lederer en declaraciones formuladas hoy a Télam, luego de haber participado ayer del "siluetazo" realizado en el Bosque Peralta Ramos para denunciar y rechazar la presencia del ex mano derecha del Ramón Camps, jefe de la Policía bonaerense durante la última dictadura.

En este sentido, afirmó que, "cuando no hay Justicia y hay mucho dolor, la sociedad toda sale a buscarla", con lo cual, frente a la decisión de conceder el beneficio de la prisión domiciliaria a represores, afirmó que, junto a organizaciones de derechos humanos, irán a buscarlos para denunciar allí su presencia.

"Donde vayan, los iremos a buscar", aseveró la hija de quien se desempeñara como obstetra en la maternidad clandestina que, durante la última dictadura y en el marco del ejercicio del terrorismo de Estado, funcionó en Campo de Mayo.

Ella, junto a otros hijos e hijas de represores que repudian el accionar que tuvieron sus padres, se agruparon y acercaron a organizaciones de derechos humanos.

"Un delito de lesa humanidad no puede verse beneficiado. Mariana D. (hija de Etchecolatz), quien estaba en Alemania por estos días y milita con nosotros, me expresó, al enterarse de que su progenitor estaba en su casa, que le causó miedo, estupor, horror", contó Érika Lederer.

En este sentido, expresó su rechazo a "cualquier beneficio que se les otorgue a estos torturadores, violadores y represores" y aseguró que "los que en los años `70 hacían las listas negras, son los que hoy están en el poder".

"Quiero cárcel común y efectiva para todos los genocidas, al igual que memoria verdad y justicia", aseguró.

Además, contó que, con sus hijos de 10 y 13 años, habla sobre su historia familiar "con responsabilidad", y sostuvo que a los chicos "les genera horror y las cuesta entender" lo que pasó.
"Esto que hacemos nosotros es también educar y que sepan qué fue lo que sucedió, siempre con la verdad", dijo Lederer, quien también, al hablar de sus hijos, hizo referencia al "dolor" porque -sostuvo- "han perdido de esta parte de la familia un llamado en sus cumpleaños y en la Navidad".

Convocado por la agrupación Hijos de Mar del Plata, la CTA Autónoma y la Asociación Ex Detenidos Desaparecidos Rodolfo Walsh, ayer por la tarde se realizó un escrache y demarcación del domicilio en el que el genocida Miguel Etchecolatz cumple con su prisión domiciliaria en el Bosque Peralta Ramos.

Previo a llegar a la casa de Etchecolatz, los manifestantes hicieron una parada en la calle Benedetto Crocce al 3000, donde vive otro represor con prisión domiciliaria llamado Juan Miguel Wolk.