inseguridad
Martes 06 de Noviembre de 2018

Como a la cuñada, le robaron tres veces en cuatro meses

Joana Lima abrió en agosto el local "Dulce Bom Bon" y en cuatro meses le robaron tres veces. Lo mismo le sucedió a su cuñada que cerró su negocio. Fotos.

Joana Lima piensa seriamente en tirar la toalla, como su cuñada, después del tercer robo que sufrió su negocio que abrió hace cuatro meses.

Es que este martes al llegar al local "Dulce Bom Bon" ubicado en Mitre 1423, Joana vivió lo mismo que el jueves pasado y un mes atrás. Desconocidos entraron por una pequeña ventana del baño y se llevaron muchas prendas de vestir cuyo valor la dueña no se animó a calcular.
"Este es el tercer robo en cuatro meses desde que abrimos el local", dijo Joana, que tiene un negocio de venta de ropa para niños y adultos y regalería.
El primer robo lo sufrió luego del Día Del Niño cuando los delincuentes entraron por el frente, se llevaron dinero y mercadería. El segundo hecho pasó la semana pasada con la misma metodología, los ladrones rompieron un blindex se llevaron la recaudación y ropa por un valor de $80.000.
Este "saqueo" hizo tambalear las finanzas de la mujer, pero con la ayuda de su madre repuso parte de la vestimenta robada. Sin embargo este nuevo golpe ocurrido entre la noche del lunes y la madrugada del martes la puso contra la espada y la pared.
"Yo quiero cerrar el negocio pero mi mamá me dice que no lo haga", dijo Joana, y agregó que "esta vez ni la alarma que pusimos el jueves tras el segundo hecho, funcionó".
Joana es cuñada de Mariana Alcayaga, otra comerciante que sufrió varios robos a su negocio que funcionaba bajo la denominación comercial "Principeska" en la esquina de Almafuerte y Corrientes.
"Parece mentira, a ella le robaron varias veces y tuvo que cerrar definitivamente. La ropa se la llevó a su casa" , dijo la comerciante y añadió que "ahora me tocó a mi y hace unas semanas le rompieron la vidriera a otro familiar en el Kilómetro Cero".
Joana no descarta nada pero le llamó la atención esta seguidilla de robos a la familia, aunque señaló que "esta zona donde estamos se pudo brava, muchos comerciantes vecinos ya sufrieron la ola de inseguridad. A partir de las 19 nos da miedo abrir el local", comentó con lágrimas en los ojos.
Ahora la joven comerciante analiza cerrar su negocio y seguir el camino de su cuñada. "Lo voy a pensar, me dejaron con muy poca mercadería",dijo con muy mal humor.

Comentarios