San Rafael
Domingo 31 de Diciembre de 2017

Historia del origen del automovilismo en el país

La profesora María Elena Izuel narra el inicio de las carreras de autos en Argentina y las peculiares condiciones en que todo comenzó

Los primeros autos en serie y muy económicos fueron fabricados por Henry Ford en los Estados Unidos.

En 1892 salió el primero y luego revolucionó la fabricación de autos ya que creó la cadena de montaje y así los autos salían en gran cantidad, sin embargo la demanda superaba la fabricación. Del Ford T se vendió 15.000.000 de unidades.

Mientras en Europa aparecían otros: en Alemania el Benz, en Gran Bretaña el Rolls Royce, en Italia el Bugatti, en Alemania el Volkswagen; también en Estados Unidos el Chevrolet y muchos más en los diversos países.

En Argentina el primer auto que llegó fue un Benz a caldera, que en 1892 importó Dalmiro Varela Castex.

En diciembre de 1901 se realizó en el país la Primera Carrera para Automóviles. Se llevó a cabo en el desaparecido Hipódromo Nacional de Núñez, lugar donde ahora se encuentra el Barrio River. Una de las calles circulares sigue el dibujo de la vieja pista.

En esta carrera participó quien luego sería presidente de los argentinos, Torcuato María de Alvear, que era un joven de la alta sociedad, muy deportista, todo un dandy, que había comenzado a apasionarse por el automovilismo.

El acto fue una reunión de beneficencia y en la carrera participaron solo siete competidores. El ganador fue Juan Cassoulet y Alvear llegó tercero. Para diferenciarse los corredores llevaban un gran número en el brazo, no usaban casco, sólo un sombrero bombín, al estilo Chaplin.

Avance

El 11 de junio de 1904 se creó el Automóvil Club Argentino (ACA) y su primer presidente fue Dalmacio Varela Castex.

Al llegar 1910, el año del Centenario de la Revolución de Mayo, el ACA regaló una copa para la primera competencia de larga distancia en la Argentina, que iría desde Buenos Aires a Rosario, para luego terminar en Córdoba.

Recorrieron en cuatro días los 700 kilómetros. Contaban los corredores que el primer día pudieron hacerlo rápido, pero el tramo Rosario-Córdoba fue muy lento ya que llovió mucho y estos coches tipo baquet no tenían techo. Lo hicieron a un promedio de 24 km/h.

El ganador fue Juan Cassoulet con un coche Dion Button, de origen francés. Años después contaba que cuando corrió, estaba todo inundado y debían marcar el camino con ramas y palos, lo que encontraban. Decía Cassoulet que nunca tiritó tanto como cuando llegó a Villa María, donde debieron pasar la noche. Compitieron en total nueve coches.

Estos primeros autos eran a vapor y se ponían en marcha con un hierro caliente, por donde se hacía pasar nafta y así encendían la caldera. Durante 1911, 1912 y 1913 no se corrió, porque existía prohibición de correr en rutas.

En 1914 un grupo de arriesgados viajó a Mar del Plata para programar una carrera y terminaron presos en Chascomús, entre ellos estaba Cassoulet.

En 1924 se realizó la ida y vuelta a Córdoba y ganó Mariano de la Fuente con un Packard; al año siguiente ganó Studebaker, luego siguieron Hudson, Hupmobile, Chrysler, Mercedes Benz.

En 1913 se había instalado en la Boca la Agencia Ford y a esa le siguieron otras.

Las carreras, que luego recibirían el nombre de Turismo Carretera, siguieron realizándose y en 1935 por primera vez se usaron coches con techo, porque hasta ese momento eran todos baquet.

En 1937 se realizó el Primer Gran Premio de la Argentina y a partir de esta carrera se prohibieron los coches tipo baquet. En esa carrera corrió por vez primera Oscar Galvez, con una Coupé Ford, de noche y con lluvia, con la que ganó la primera etapa a Rosario y alcanzó un promedio de 120 km/h, lo que en esa época era sorprendente. Luego debió abandonar.

En 1942 falleció Marcelo Torcuato de Alvear y pocos días después se corrió la última carrera de la temporada, la cual ganó un joven en su Chevrolet Master llamado Juan Manuel Fangio.

Durante la segunda Guerra Mundial hubo una interrupción en la fabricación de automóviles y como consecuencia se suspendieron las carreras, hasta fines de 1947.

Tal vez el destino decidió imponer un gran luto en todo el mundo.

Por María Elena Izuel
Especial para UNO SR
marializuel@speedy.com.ar


Comentarios