San Rafael
Domingo 03 de Junio de 2018

Historia: Mariano Moreno y su aporte a los inicios del periodismo en el país

El Día del Periodista en Argentina se instauró como homenaje a la Gazeta de Buenos Aires, el periódico fundado en 1810 por el prócer

El origen del periodismo en nuestro país comenzó cuando el Virrey Vértiz introdujo en Buenos Aires la llamada imprenta de los Niños Expósitos, porque con la venta de lo publicado se sufragaba el alimento y vestido para los niños huérfanos.

En 1801 el español Francisco Antonio de Cabello y Mesa editó el "Telégrafo Mercantil, Rural, Político-Económico e Historiográfico del Río de la Plata, del cual salieron 110 ejemplares, dos suplementos y trece números especiales. Se editó hasta 1802 cuando a raíz de publicaciones que cayeron mal a la población debió cerrar. Poco antes había aparecido el "Semanario de Agricultura, Industria y Comercio", editado por Juan Hipólito Vieytes, que sacó 218 números y salió hasta 1807.

Pero el verdadero nacimiento del periodismo en Argentina se produjo cuando Mariano Moreno, para hacer conocer al pueblo las actuaciones de la Primera Junta de Gobierno, creó "La Gazeta de Buenos Aires" el día 7 de junio de 1810. La nota de creación está firmada en conjunto con Manuel Belgrano y Juan José Castelli.

¿Quién fue Mariano Moreno?

Sabemos que fue secretario de la Primera Junta de Gobierno Patrio y también que fundó "La Gazeta de Buenos Aires", el primer periódico patrio, que salía semanalmente. Veremos algo más de su interesante y corta vida.

Mariano Moreno nació en Buenos Aires el 23 de setiembre de 1778, era hijo de Manuel Moreno Argumosa, un labrador español de Santander, que llegado al entonces Virreinato del Río de la Plata se casó con Ana María Valle, porteña, hija del tesorero de las Cajas Reales. Tuvieron catorce hijos, pero sólo crecieron ocho, de los cuales el mayor era Mariano.

Estudió en la Escuela del Rey y después en el Colegio de San Carlos. Sus profesores lo apreciaron mucho y lo ayudaron a contactarse con Chuquisaca, ciudad del Alto Perú, actual Bolivia, donde podría estudiar. Su madre vendió las alhajas que poseía para poder pagarle el largo viaje, esperanzada en ver a Mariano convertido en sacerdote.

Llegó a doctorarse en teología y derecho, pero le gustó más la abogacía y a eso se dedicó. Tuvo la suerte de que sus profesores veían en él a una persona seria y responsable y por consiguiente le permitieron entrar a sus bibliotecas, donde pudo leer a casi todos los libros de la Ilustración. Al que más adhirió fue al Contrato Social de Jacobo Rousseau, que luego tradujo del francés al castellano.

Se casó con Guadalupe Cuenca, una joven del lugar y tuvieron un hijo de nombre Mariano. Trabajó de abogado en Charcas y en 1805 regresó a Buenos Aires, donde se hizo conocer como abogado honesto y responsable, transformándose en uno de los más notables y requeridos.

Escribió la Representación de los Hacendados que, según algunas opiniones, es el alegato más formidable que se haya escrito a favor del libre comercio y donde explicaba que el monopolio español lo único que traía era más contrabando y ninguna ganancia. Cuando los hechos de la Semana de Mayo, Moreno no se destacó, participó en el Cabildo Abierto y votó, así está registrado. Al decir de su hermano Manuel, se sorprendió cuando vio que formaba parte del Nuevo Gobierno.

Era muy laborioso y se preocupó por lograr la igualdad de los aborígenes, se ocupó de la educación, incrementando la educación primaria y estimulando a los maestros y creó la Biblioteca Pública de Buenos Aires. Junto con Manuel Belgrano se ocuparon de que los militares tuvieran instrucción y que se distinguieran por su moderación y virtudes sociales. Se dio el gusto de poner en ejecución los principios vertidos en la Representación de los Hacendados.

Hasta acá la parte más conocida de la vida de Mariano Moreno, seguiremos con la otra parte en la próxima entrega.

Por María Elena Izuel
Especial para UNO SR
marializuel@speedy.com.ar

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