San Rafael
Martes 26 de Diciembre de 2017

La reforma jubilatoria que no reforma lo que cobran los jubilados

Opinión sobre lo que pasó con la reforma previsional.

La reforma previsional dejó mucha tela para cortar en nuestro país. Mucha de ella teñida de sangre y objetivos espurios. Parte de eso beneficiado por una ley nunca explicada, de dudosa beneficencia para los jubilados al menos a corto y mediano plazo y por otra máxima no argenta sino mundial: no hay reforma jubilatoria que tenga aceptación social.

Sin embargo, por encima de todo, arriba del escenario, quedaron los centenares de violentos organizados y sin mucho interés por la reforma en sí, que convirtieron la plaza del Congreso en una batalla campal y que lograron que parte de la sociedad, que un jueves miró con cierto enojo y preocupación la reacción policial ante una manifestación, un lunes se pusiera del lado de los estoicos policías de la Ciudad y miraran con recelo a esa mezcla de manifestantes muy lejos de la tercera edad y homogéneos en una sola cosa: la violencia.

Quedó claro que la izquierda y el kirchnerismo no están dispuestos a hacérsela sencilla al gobierno pese a las urnas, que ya en dos ocasiones favoreció a Cambiemos. Llevaron la contienda a la calle y propusieron una extraña paradoja, un grupo relativamente pequeño de gente organizada, violencia mediante, es capaz de poner en jaque a otros grupos tal vez mayores en números pero no organizados y a instituciones como el Congreso.

Detrás de todo eso, o en el medio, muchos jubilados observaron perplejos y ajenos a la vez a esa contienda. Aunque la misma "sea por ellos".

Me suena irónico que la defensa-ataque de los jubilados se la pasen de mano en mano grupos políticos que en su momento han favorecido y desfavorecido a los ancianos. Por caso, el kirchnerismo cuando fue gobierno vetó el 82% móvil y no pagó miles de juicios con sentencias favorables para los jubilados, que en muchos casos murieron esperando. En tanto el actual gobierno, que al principio de la gestión destinó muchos recursos del erario público a pagar la "ley de reparación histórica" ahora sacó esta polémica ley de reforma quitando ahora fondos de las jubilaciones para enviarlos a las provincias.

Un juego de ajedrez, o de TEG que no es jugado en ninguna plaza o asociación de jubilados, sino desde otros rincones, como oficinas públicas o en puerto Madero. Un juego ajeno con su plata, señor jubilado, futuros jubilados.

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