San Rafael
Lunes 28 de Enero de 2019

"La violencia de los perros no es genético, viene del ambiente en que se cría"

Lo dijo el encargado del área municipal de Zoonosis tras los recientes casos de personas mordidas por perros de razas consideradas "potencialmente peligrosas". Explicó cómo proceder en este tipo de situaciones.

Tras los nuevos casos de personas mordidas el fin de semana por perros de raza Pitbull y Cane Corso, el encargado del área municipal de Zoonosis, Fernando Rizza, reiteró algunos conceptos sobre el manejo de los canes y la forma de proceder ante un ataque.

El veterinario remarcó que a los perros no hay que tratarlos como un ser humano porque "tenemos que saber que ellos tienen una sociedad verticalista, donde yo domino o vos me dominás, no hay otra vuelta. Si de cachorro no le marcamos límites saludables, después se lamentan situaciones desagradables posteriores".

Además, retrucó la creencia generalizada sobre que hay razas que son agresivas. "No hay un determinante genético en la violencia de los animales, tiene que ver con el ambienten en que se cría. El perro se va a tornar violento si no le hemos marcado previamente ciertos límites. El perro no piensa, no tiene conciencia, es acción y reacción. Habría que ver qué acciones tenemos con el animal para que reaccione de esa forma".

Aclaró que "obviamente ciertas razas son más peligrosas a la hora de morder por el tamaño de su mandíbula y musculatura, pero no quiere decir que sean genéticamente violentas".

Qué hacer ante una mordida

Rizza dijo a Canal 6 que cuando hay un ataque canino primero hay que priorizar a la persona mordida llevándola a un centro de salud u hospital para ser atendida.

Después hacer que el seguimiento del can mordedor para determinar si tiene o no rabia, ya sea voluntariamente o haciendo una denuncia policial para obligar al propietario, en caso que no sea una mascota propia.

"Por la Ley Nacional Antirrábica tenemos que observar ese perro durante diez días, ya sea internándolo ese lapso en el canicomio, o el propietario lo puede traer tres veces durante esos diez días al área de Zoonosis en Lugones 85 para verificar si el animal tiene o no síntomas de rabia. Una vez completado el tiempo de observación, y si el perro no presentó los síntomas, nosotros lo vacunamos, le colocamos el chip y lo entregamos al dueño", añadió el profesional.

Consideró que "es una cuestión de conciencia pública o ciudadana llevar voluntariamente a Zoonosis al animal que muerde para verificar si tiene o no rabia. Un animal que muerde es sospechoso de tener rabia, enfermedad que tanto para el perro como para la persona es mortal. Entonces por ley tenemos que hacerle observación antirrábica".

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