San Rafael
Viernes 19 de Enero de 2018

Opinión: la manzana buena o la podrida

Opinión sobre qué tipo de sociedad somos y queremos ser, a propósito de nuestro comportamiento aquí y en el exterior.

Seguimos dando que hablar afuera y no por nada bueno. En el exterior hemos protagonizado algunos malos ejemplos que nos pintan como somos y nos ponen frente a un espejo.

En Chile, en Reñaca más precisamente, las playas están abarrotadas de argentinos. Somos noticia no por eso sino por los choques con la autoridad por incumplir las normas locales. Allí no se puede beber alcohol en la playa y hay límites a la hora de convertir la playa en un boliche. Ambas cosas lo hacen los argentinos, toman alcohol en la playa y suben hasta que no da más el volumen de la música en verdaderos "festivales" playeros de música.

Quienes intentan hacer cumplir la ley chilena se topan con las artimañas argentas para saltearse la ley. Esconden las botellas en la arena, entre sus cosas, etc. Lo cierto es que sólo esperan la oportunidad para hacer igualmente lo que quieren. Y con la música lo mismo, los boliches playeros molestan a otros y ya han sido advertidos una y otra vez de los decibeles, pero no hay caso, estamos acostumbrados a la impunidad.

Por Brasil también fuimos noticia por la nada nueva costumbre de alterar las patentes para que las foto multas de los radares no puedan identificarlas. Varios argentinos tuvieron que pagar la multa correspondiente por esta infracción o de lo contrario no podían retirar sus vehículos. La multa no es cara, pero se paga rápido. Allá sí lo hacen, acá los camioneros brasileños se van sin pagar las multas.

Recuerdo hace un tiempo que en Inglaterra se discutió sobre los jugadores que simulan infracciones. Estas "mañas" son mal vistas allá. Al respecto, el entrenador argentino Mauricio Pochettino, puso sobre la mesa su argentinidad. "Cuando era jugador, una parte del entrenamiento era hacer trampas. En Newell's, hace muchos, muchos años, era parte del entrenamiento", disparó para sorpresa de los ingleses y de algunos argentinos.

Mientras sigamos cultivando como sociedad la "viveza criolla" no mejoraremos como país. ¿Acaso de dónde salen los políticos de nuestras listas sábanas? De esa misma sociedad. De ahí salen también los que apenas tienen una oportunidad de lucrar con "negocitos" lo hacen.

Es cuestión, creo, de definir qué queremos. Esta sociedad de la trampa y la impunidad o algo más serio y civilizado. Si elegimos lo primero entonces que no se hable más. Viva la pepa.

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