San Rafael
Lunes 28 de Mayo de 2018

Opinión: La retracción de la economía agraria

Reflexión respecto al informe sobre los cambios en los últimos años en la base de la economía del departamento. Más turismo, menos campo.

Cuando era chico me enfrentaba a una imagen que en aquellos días era habitual: personas, entre ellas muchas mujeres, volviendo en bicicleta con uniformes inconfundibles que denotaban su origen fabril. Las fábricas, las industrias, daban mucho empleo en San Rafael. Era la década del noventa e incluso en algún sector se encendía la mecha "independentista": que San Rafael fuera una provincia, total, teníamos la economía para sostenerlo.

En la edición impresa anterior publicamos un informe que confirma que estas imágenes son apenas un recuerdo, que esa mecha ya no tiene pólvora. Que la riqueza se escurre entre los dedos. El corazón de Mendoza tiene arritmias.

"El sector turístico comercial duplicó al agropecuario en una década" fue el título elegido para contar la triste verdad. Triste porque la dominancia de un sector sobre otro, a costa de la anorexia de uno, es malo para cualquier economía regional. Depender de una sola canasta no es bueno para nadie. El informe "Diagnóstico del Sector Primario de San Rafael", un estudio de la consultora porteña "Sociedad y Territorio" solicitado por la Universidad Nacional de Cuyo concluye que el sector comercio-turismo tiene una participación en la economía departamental que duplica al agropecuario.

A lo largo de diez años han ido mostrando tendencias diferentes: el agro a la baja y el comercio en alza para llegar a 2014 con el comercio explicando un 23% del PBI total de San Rafael y el sector agropecuario 12%, 11 puntos porcentuales por debajo.

Algunas consecuencias de estos cambios son visibles para todos: el abandono de fincas que pasan a ser explotadas turísticamente o con negocios vinculados a esa actividad. Es bueno que el turismo crezca, pero es malo que el agro baje tanto.

Los hacedores del informe señalaron, con razón, que con "una transición de actores desde un modelo viejo de poca escala, minifundista, 'mercado internista' y de sesgo productivista; a un modelo nuevo de mayor escala, con inversión en tecnología y de producción más eficiente" se puede cambiar la realidad del agro.

Se torna necesario repensar el modelo (no planeado) actual para que los huevos no estén sólo en una canasta y evitar la caída total de una economía rural que fue vital para la construcción del San Rafael que conocemos.

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