Alvear
Domingo 03 de Diciembre de 2017

"Queremos saber dónde está el submarino y si hay alguna esperanza de vida"

Lo dijo Claudio Rodríguez, hermano de Hernán, uno de los 44 tripulantes del desaparecido submarino San Juan. En una emotiva entrevista recordó la pasión por el agua que evidenciaba desde niño el submarinista sureño

A los dos años de vida, cuando su familia se fue a vivir a Real del Padre, Hernán Rodríguez conoció el agua y de ella no se separó más. En ese momento nadie imaginaba que ese niño hiperactivo al que su abuela tenía que enseñarle a nadar iba a terminar trabajando en el agua a bordo de un submarino.

"Hernán, primero tenés que aprender a nadar", le decía su abuela Blanca y su hermano Claudio, unos años mayor. No alcanzaban a terminar la frase que ya estaba en el canal de riego que pasaba por el frente de la finca donde vivían en ese distrito sanrafaelino, cerca de la fábrica Canale.

La vida, tan vueltera y caprichosa como es, hizo que el país entero lo conociera estando en el agua, donde tal vez haya dejado su vida si es que un milagro no dice lo contrario. Porque su familia, como la mayoría del resto de allegados a "los 44" del ARA San Juan, piden con el alma que no se deje de buscarlos.

"Queremos saber si todavía no la están peleando, el submarino tiene muchas medidas de seguridad en las cuales ellos se pueden haber refugiado y por eso queremos que los sigan buscando".

La frase, el ruego, pertenece a Claudio Rodríguez (49) y lo dice sentado en su casa en el barrio Soeva de Alvear. Durante toda la entrevista a través del móvil de Noticiero 6 mantiene su entereza, aunque en la voz se le nota el dolor, la angustia y la impotencia.

"Estamos viviendo realmente momentos durísimos, queremos agradecer a toda la comunidad de San Rafael que nos ha apoyado tanto. La oración es lo que nos mantiene firme con mi madre, con Panchito el hijo de mi hermano y Marcela (pareja de Hernán) que está en Mar del Plata, para poder seguir reclamando".

El jueves 23 de noviembre cuando se dio la información de la explosión que se detectó (siete días después) en la zona donde navegaba el submarino, las familias quedaron devastadas, y este jueves 30 cuando la Armada anunció el fin de la etapa de rescate, fueron golpeados otra vez.

"Fue un baldazo de agua fría. Ahora tenemos cinco días más de agonía", dijo en referencia a la llegada del equipamiento ruso que se espera para este 5 de diciembre para buscar en las profundidades.

La Armada informó también que un equipo estadounidense que puede buscar hasta 6.000 metros de profundidad también llegará.

Claudio sabe por un lado que la situación del submarino y sus tripulantes pudo haber terminado de la peor forma, pero como mantiene la esperanza de que puedan haber sobrevivido, hace el pedido, una vez más: "No paren con la búsqueda, como nos prometió el presidente Mauricio Macri a los familiares en la base naval. Que no iban a parar con la búsqueda hasta encontrarlos, en la situación en la que estén, somos coherentes en que pudo haber ocurrido algo tremendo pero queremos saber dónde están los muchachos y si hay alguna esperanza de vida".

La Armada

La Marina está bajo la lupa de todos, de ellos también. "Percibí desconexión entre los jefes de la base naval en Mar del Plata con los jefes del edificio de la Armada".

Rodríguez dio como ejemplos las supuestas siete llamadas que incluso el ministro de Defensa mencionó en Twitter en los primeros días y que "al rato anunciaron que no, que no eran del submarino, estamos desorientados".

"Yo siento que ellos saben qué paso, dónde, a cuántos metros y no tienen la tecnología para llegar a la profundidad que están. Por eso están esperando los equipos rusos".

Los viáticos por el viaje fueron de 279 pesos

Mientras la llama de la esperanza, chiquita y flameante, sigue ardiendo, han emprendido el que seguro será un largo camino judicial para hallar las respuestas que por ahora la Armada no da. Por eso se han constituido en querellantes en la causa.

"Con ocho familiares nos constituimos como querellantes en el expediente de la jueza de Caleta Olivia para poder acceder a más información, vamos a ir hasta las últimas consecuencias para ver qué pasó,", anticipó Claudio.

Aunque la búsqueda sigue y eso es lo más importante, empiezan a aparecer detalles que no por ser secundarios ahora dejan de ser importantes. Y a simple vista, indigna. El último día de noviembre en la cuenta de Hernán apareció el pago de viáticos por los 30 días de viaje de la travesía: 279 pesos.

"Queremos saber muchas cosas de las Fuerzas Armadas, queremos saber sobre ellos, sobre los viáticos, sobre el submarino...", dice Claudio.

Mientras Pancho, el hijo de 17 años de Hernán, camina por la casa con sus amigos, mientras piensa en estudiar ingeniería de materiales, Claudio, que se hará cargo de él, sonríe al recordar cómo es su hermano. Así, usando el verbo en presente, porque la llamita aún flamea.

"Hernán es un tipo muy vivaz, le decían el Moncho o el Chileno, por nuestra tonada, nacimos en Alvear pero cuando él tenía dos años nos fuimos a Real del Padre". Del agua, de ahí quieren recuperarlo. Y decirle, como le decía la abuela, "Hernán, salí de ahí que te quedan muchas travesías por intentar". Que sean 44 sobrevivientes y no 44 héroes.

Claudio Rodríguez - hermano del submarinista del ARA San Juan.jpg

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