San Rafael
Domingo 12 de Noviembre de 2017

Radicación, esplendor y cierre de la AFD

Esta agroindustria ligada a los ferrocarriles ingleses se instaló en Rama Caída en 1937 y tuvo el mayor secadero de América. Los británicos que llegaron con la firma introdujeron el rugby

Tras la llegada del Ferrocarril, que como sabemos fueron construidos por los ingleses, comenzaron a aprovechar las oportunidades que les presentaba el territorio en cuanto a producción de materia prima. En San Rafael hicieron el circuito ferroviario para pasar por todos los distritos extrayendo la fruta, vinos y otros materiales, que deseaban llevarse a Europa.

En 1937 en el departamento instalaron la Argentine Fruit Distributors Ltd. SA, una gran estación de empaque similar a la que ya habían construido en Río Negro y que estuvo ubicada en los galpones del FBAP.

En su momento esto fue muy importante para la población, por lo que significaba que una compañía de tanta envergadura se hubiera fijado en la zona como productora de frutas y así tendrían un método excelente para vender la producción. En ese momento no se pensó en las consecuencias a futuro, sino que esta compañía estaba muy acreditada en el mundo y era un modo de poder exportar la producción.

Una ventaja que se veía era también el llegar a ganarle a Río Negro, hasta ese momento la única que vendía su producción frutícola.

Una vez que la AFD estuvo instalada, decidió hacer un censo de frutales minucioso, algo que nunca se había hecho. Fue realizado con su personal y reportaría grandes beneficios a la región, ya que sería posible calcular la producción.

Los resultados del censo fueron los siguientes: en peras predominaba la variedad Williams, en ciruelas la Agen y en duraznos Montevideo y Real Jorge. Estas especies han ido cambiando con el tiempo, según los usos que se les quieran dar en la industria: secado, envasado al natural o dulces.

Este relevamiento permitiría programar las futuras plantaciones de acuerdo a las necesidades del mercado.

La AFD se instaló con grandes instalaciones en Rama Caída, cerca de la estación del Ferrocarril, y con un gran secadero, donde procesaban duraznos, ciruelas, damascos, peras y manzanas, que fue el de mayor tamaño en secado al sol de América en su momento. Poseían aparte de la cancha de secado al sol, hornos deshidratadores, cámaras azufradoras y maquinaria muy moderna.

La exportación era muy importante a Europa porque se vendía a contra estación, es decir que la fruta que se producía acá en verano podía ser colocada en el invierno del viejo continente. Otros compradores eran Estados Unidos y Brasil. Al comenzar la Segunda Guerra Mundial sólo quedaron estos dos últimos.

Este emprendimiento dio trabajo a mucha gente joven de la zona y por temporada la nómina de empleados llegó a 350 personas. El jefe del secadero fue Leslie Brown.

En Rama Caída se habían asentado algunas familias inglesas que habían venido con el Ferrocarril, pero aunque no eran numerosas hicieron muchos aportes en conocimientos y aporte técnico para el trabajo iniciado.

Traían también deportes nuevos, desconocidos en el medio, como el rugby y el golf. Se unieron a los lugareños y conformaron el Club Deportivo del Secadero, también instalaron canchas de tenis junto al secadero donde jugaban ingleses y criollos. Apoyaron también al fútbol, compitiendo en partidos amistosos con otros distritos.

Llevaron a cabo una interesante labor social, como bailes muy concurridos y el pic nic después de cosecha, donde participaba el personal con su familia. Cuando se presentaba la reina distrital de Rama Caída, la AFD corría con los gastos.

Con motivo de la Fiesta de la Vendimia en el mes de marzo de 1939 se realizó una feria en Mendoza y allí estuvo presente la AFD con un interesante stand, con todos sus productos, en fresco y secos.

Agrego algo para mí muy importante: quien dirigía el stand era mi padre don Carlos B. Izuel, quien en ese momento era jefe de personal de la AFD.

Cuando el segundo gobierno de Juan Domingo Perón nacionalizó los Ferrocarriles, también adquirió la AFD, que se transformó en Compañía Frutícola Argentina y todo el personal fue argentino. En lo que fue el vivero, hoy está instalado el INTA.

La Compañía Argentina continuó trabajando hasta 1960, cuando cerró sus puertas definitivamente.

Por María Elena Izuel

Especial para UNO SR

marializuel@speedy.com.ar

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