San Rafael
Lunes 02 de Julio de 2018

Tres meses para investigar si la "pastora" fue responsable de los 40 incendios de barrio Cristiano

Quedó ratificada la prisión domiciliaria de Jeanette de las Mercedes Retamal por seis intentos de incendios. Ahora el fiscal tiene tres meses para probar si la mujer tuvo que ver en los 40 hechos que los vecinos le atribuyen

El fiscal correccional Javier Giaroli tiene un plazo de tres meses para investigar los múltiples incendios registrados desde 2015 en barrio Cristiano y que tiene por el momento como única sospechosa a Jeanette de las Mercedes Retamal, una vecina con domicilio en calle Callao que se autodenomina como "pastora evangélica".

Actualmente se encuentra con prisión domiciliaria monitoreada con una pulsera de geo posicionamiento, también conocida como pulsera electrónica, en una vivienda distante a unas 60 cuadras del barrio Cristiano por orden de la Justicia.

Está acusada formalmente en seis causas bajo la carátula de "incendio en grado de tentativa en concurso real", situación que fue ratificada por el juez Gabriel Ravagnani en una audiencia oral del martes 25, pero los vecinos la señalan de ser responsable de 30 a 40 hechos.

Ahora el fiscal tiene un plazo de tres meses, que se puede extender a seis meses, para tratar de relacionar los casos entre sí y determinar en cuáles estuvo involucrado esta mujer.

Es que no sólo hay incendios en el frente de viviendas y en vehículos, también quema de árboles en el Parque Norte, frente al barrio.

Giaroli ha citado al menos 25 personas para que hablen de los casos que han sido víctimas y de otros que conozcan y ha solicitado informes al CEO por los llamados al 911, a los Bomberos por los incendios en que han intervenido, a la Comisaría Octava para determinar la cantidad de denuncias radicadas, entre otras medidas que apuntan a "tener un panorama completo de todos los hechos de los que puede llegar a estar involucrada", dijo el fiscal.

Es que en algunos casos "no se han realizado denuncias porque el daño no era muy grande o no hay actuaciones policiales porque han ocurrido, por ejemplo, en un poste de luz donde intervino Edemsa para cambiarlo".

También se buscará elementos que sirvan a la investigación en el contenido de dos computadoras portátiles y ocho celulares secuestrados en el allanamiento a la casa de la "pastora", en Callao 994. Además se hará un examen más exhaustivo de las filmaciones de las tres cámaras de seguridad de la casa del vecino José Marín, en la que se observa una mujer con mameluco y capucha prendiendo fuego el frente. La idea es comparar las medidas antropométricas de esa persona para determinar si coincide con las de Retamal.

¿Qué la motiva a incendiar?

La investigación judicial también tiene como fin determinar cuáles son los motivos que llevaron a cometer estos incendios.

Por lo pronto, según el fiscal, Retamal "no reúne un perfil de piromanía sino que es plenamente imputable y comprende la criminalidad de los actos, si es que ella los cometió".

Explicó que "la piromanía implica una compulsión a prender fuego, es decir que implicaría una persona que no se puede resistir a cometer ese tipo de hechos. En el examen psiquiátrico que se le practicó a la mujer se concluyó que, si es la autora de estos hechos, ella comprendió perfectamente lo que estaba haciendo, pudo dominar sus impulsos y lo habría realizado con algún fin, como puede una venganza o despistar con respecto a otros hechos; pueden existir varios móviles".

Giaroli dijo a Canal 6 que aún no ha intervenido un perito psicólogo, pero "el psiquiatra que la examinó concluyó que la mujer presenta carácter de narcisismo, frialdad e indiferencia con respecto a los resultados. Por experiencia previa me lleva a considerar que al menos existe la posibilidad que la misma tenga algún tipo de trastorno antisocial de la personalidad, que es la denominación actual de lo que antiguamente se denominaba sociópata o psicópata". Para el funcionario judicial "es una patología psicológica muy peligrosa socialmente toda vez que la persona comprende lo que hace, sabe lo que hace, pero no tiene ningún tipo de empatía con las víctimas de sus hechos".

Tras muchas denuncias, un video fue el disparador

El video de una mujer con mameluco y capucha prendiendo fuego el frente de una casa donde funciona una despensa fue el detonante para iniciar la investigación judicial y posterior detención de Jeanette de las Mercedes Retamal.

Esas imágenes fueron captadas en la noche del 30 de mayo pasado por tres cámaras de seguridad que instaló José Marín en su vivienda situada a sólo media cuadra del domicilio de la "pastora".

Decidió colocarlas el 11 de abril luego de sufrir seis incendios en el frente de su hogar y tres intentos de quemar su camioneta que estacionaba afuera en la noche.

José contó a UNO San Rafael que los incendios en el barrio comenzaron "en 2015, mermó un poco en 2016 pero siempre tuvo continuidad en lo que hacía. En la Justicia y en la Policía me decían que faltaban pruebas y testigos cada vez que le decía quién era la responsable".

En el sexto incendio en el frente de la despensa de Marín, "la mujer dejó un reguero de gasoil que llegaba hasta la casa de ella, la Policía no hizo nada, ahí tuve que poner las cámaras, después trató de quemarme dos veces esas cámaras. Me faltaba poner una tercera para cubrir un punto ciego y por ahí me las trató de quemar".

Recordó que "en el último incendio mi señora se despertó porque la nena estaba tosiendo por el humo; en casi todos los hechos que hubo apareció alguien o se terminaba apagando el fuego. Ningún caso terminó en una tragedia porque Dios es grande, pero pudo haber sido peor".

Respecto a su vehículo, dijo que en una ocasión que se le quedó abierto el cierre centralizado encontró a tiempo en el asiento de atrás una "botellita" con algún inflamable. Y las otras dos veces le quemaron una rueda y una parte del chasis, "que no le hizo nada, pero si hubiera sido un vehículo naftero creo que hubiera sido terrible".

Humberto Galera vive en Callao 906, en la misma cuadra, y sufrió tres casos: dos en 2015 y el otro en 2016.

"Fui el primero en este raid, me prendieron fuego dos veces el portón de una cochera - quincho y la tercera vez una de las puertas de entrada a mi casa, que gracias a que pasaba una persona avisó que estaba prendida fuego y se pudo extinguir. Un hijo que vivía al lado la apagó con agua, la casa estaba toda llena de humo y el fuego había entrado por el marco. Dos perritas que estaban adentro casi se mueren por el efecto del humo. Si no avisaba esa persona se quemaba la casa completa". Aseguró que a partir de ahí hubo una sucesión de unos 40 incendios.

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