San Rafael
Sábado 02 de Diciembre de 2017

VIH: se mantiene en 20 casos nuevos por año y bajó la mortalidad

La enfermedad comienza a ser controlada y ya se trata como una patología crónica, pero aún resta avanzar mucho en la prevención y en la lucha contra la discriminación

Las tres décadas de lucha contra el VIH-SIDA ya ha dado resultados positivos. La enfermedad se mantiene estable en el Sur mendocino y las personas que portan el virus pueden llevar una buena calidad de vida con el tratamiento y controles adecuados.

"Estamos en una etapa estable, de meseta, los casos nuevos se han estabilizado en 20 por año en San Rafael" y en lo que va de 2017 "hemos tenido 19 casos nuevos y uno derivado de otro lugar que ya había sido diagnosticado", informó la doctora Cristina Salvador, jefa del Servicio de Infectología del hospital Schestakow.

Los avances también se observan en la sobrevida de la gente que conviven con el virus. "Si nosotros comparamos con los primeros años que empezamos a tratar estos pacientes aquí, teníamos una alta mortalidad. En cambio ahora la mortalidad ha descendido notablemente; no es que haya desaparecido pero gracias a los testeos, diagnósticos y tratamientos, disminuimos notablemente ese período de mortalidad", añadió a Canal 6.

En ese sentido, la especialista consideró que lo fundamental es "hacer los testeos en etapas tempranas de la enfermedad".

Otro gran logro es que los pacientes tratados puedan llevar una vida normal. La médica explicó que "en una primera etapa puede ser difícil asumir la infección y empezar el tratamiento", pero "una vez que se adaptan al tratamiento el nivel de vida es excelente, hoy en día es más fácil convivir con una infección de VIH que a lo mejor con diabetes. Lo que pasa es que hay que asumirlo, animarse a hacerse los testeos y el diagnóstico.

Formas de transmisión

El Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) se transmite de tres formas: por contacto con sangre infectada, por relaciones sexuales sin protección y de madre a hijo.

A través de la sangre "se ha disminuido considerablemente porque todas las transfusiones son testeadas. Lo que es importante que los instrumentales estén bien esterilizados, el paciente debe exigir que estén esterilizados, principalmente cuando se hacen tatuajes. Los profesionales de la salud lo tenemos incorporado" desinfectar elementos de trabajo, explicó la doctora Salvador.

Para evitar el contagio de madre a hijo, la médica recordó que durante los embarazos se hacen testeos en el primer y tercer trimestre, y si la mujer es "VIH positiva" inmediatamente se empieza con el tratamiento y los controles estrictos.

Además, "se hace parto por cesárea, dependiendo de la carga viral, y se suspende la lactancia. Con eso disminuimos considerablemente el porcentaje de transmisión de madre a hijo. En las primeras épocas eran de un 25%, ahora ha bajado a un 2%".

La profesional aseguró que en la actualidad la transmisión del virus es casi toda por relaciones sexuales, ya sea mujer con hombre, u hombre con hombre y "entonces ahí tenemos que hacer la mayoría de los esfuerzos de prevención".

"Hoy no te mata el virus, sino el estigma y la discriminación"

Patricia Ibáñez convive con el VIH desde hace siete años, cuando se enteró que tenía el virus por un testeo que le recomendó hacer un odontólogo al que consultó por una candidiasis (infección). Hoy desde la Asociación Redes Nuestras Fronteras concientiza sobre la importancia de prevenir.

"Para las personas que vivimos con el VIH la lucha es permanente, cada día. Hoy no te mata el virus, sino la sociedad, el estigma y la discriminación", manifestó en el programa Bonita Mañana de Canal 6.

Ejemplificó que "hay lugares donde te cambian las toallas del baño o en vez de darte un mate te dan un té" y "en San Rafael hay empresas que piden el 'pre ocupacional', lo que es contra de la ley".

Patricia comentó que "cualquier enfermedad crónica es difícil de llevar porque cansa tomar medicamentos todos los días", pero a diferencia de otras patologías "nosotros tenemos un estigma que es mucho más difícil que es el social. La enfermedad en sí es tratable y se puede llevar una vida normal".

Respecto a su caso particular, recordó que "al odontólogo (que le aconsejó hacer el test) en su momento lo odié, tenía prejuicios, me decía a mi misma que no podía ser (que tuviera VIH) porque tenía pareja estable". Pero resultó que a su pareja también le diagnosticaron la enfermedad.

Contó que "obviamente fueron los peores días de mi vida, estuve meses en negación absoluta, hasta que hice todo el proceso de duelo y empecé a aceptar. Me di cuenta que era aceptar y vivir. Estar revisando para atrás no sirve porque te quedás estancado y dejás de vivir".

Su tratamiento inicial consistía en doce pastillas al día, "pero actualmente tomo tres y hay personas que toman una sola".

Consideró que en San Rafael hay un buen equipo médico y que el tratamiento está cubierto para todos, pero "falta muchísimo en prevención, la información está, falta que se genere la conciencia".

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