34 cóndores
Sábado 27 de Enero de 2018

Advirtieron que el uso del carbofurano es una práctica "muy común" por los ganaderos de todo el país

La titular de la Fundación Cullunche aseguró que el veneno que fue encontrado en los 34 cóndores muertos en Los Molles es riesgoso para los humanos y animales.

Una especialista advierte que el uso del carbofurano, el veneno que se encontró en los 34 cóndores muertos en Malargüe "es una práctica muy común" utilizada entre los productores ganaderos de todo el país y que existen métodos alternativos para ahuyentar a los animales que se comen el ganado.

Se trata de Jennifer Ibarra, veterinaria y presidenta de la Fundación Cullunche, organización que participó de las pericias de rayos x que se le realizaron a los cóndores hallados muertos en un campo de Los Molles la semana pasada, y quien confirmó en diálogo con NA que el uso de agrotóxicos en los campos "pone en riesgo la salud humana, en peligro la supervivencia del cóndor andino y de todas las formas de vida".

"El daño que el veneno produce es ambiental y también económico. Nosotros desde la fundación lanzamos una campaña en Change.org para juntar firmas porque no vamos a descansar hasta que el carbofurano deje de ser de venta libre", indicó Ibarra quien además contó que están trabajando en el proyecto de Ley de Trazabilidad de los agrotóxicos que en la provincia de Mendoza ya tiene media sanción de Diputados.

"Lo de la Ley de Trazabilidad es porque creemos que tendría que haber una prescripción de un agrónomo para su uso. Es necesario que exista un registro del proceso comercial de este agrotóxico, desde que sale de la fábrica, a quien lo compra y quien lo utiliza y para qué, porque sino lo compra cualquiera y lo usa para cualquier cosa ", declaró Ibarra.

Con respecto a las alternativas que tienen los productores para evitar pérdidas de su ganado, Ibarra recordó que existe un artículo dentro de la Ley de Ganadería de la provincia en el que se establece que se le pague al productor por los daños que le provoca la fauna silvestre.

"Si está inscripto como productor debería recibir dinero si algún animal silvestre le come su ganado. También los puesteros pueden utilizar métodos alternativos para ahuyentar a los pumas o zorros, como por ejemplo usando luces en los corrales; o tener burros pastores, que también los ahuyenta, o teniendo el ganado en corrales antipumas. Lo que pasa es que dejan a los animales sueltos en el campo por varios días y así los pumas llegan fácilmente a sus presas", explicó.

La presidenta de Cullunche, organización que desde hace más de 20 años trabaja por la conservación del ambiente, la flora y la fauna, indicó que el uso del carbofurano "es una práctica común, pero no sólo acá en Mendoza, sino que en todo el país y sobretodo en productores caprinos y bovinos".

"El año pasado 32 cóndores aparecieron muertos por agrotóxicos, 19 fueron en Jujuy, cinco en Malargüe, y el resto distribuido en otras provincias. Es decir que en menos de 13 meses hay 66 cóndores menos y a eso hay que multiplicarlo sin duda por dos, ya que las hembras muertas dejaron a sus crías solas", señaló.

Ibarra mencionó que el mismo agrotóxico encontrado en los cóndores, fue utilizado en la Ciudad de Buenos Aires para matar a las catas verdes y también hace unos meses se conoció el caso de una nena de 12 años que falleció en la localidad correntina de Mburucuyá tras comer una mandarina que tenía carbofuran.

Para la especialista y escritora del libro "Cóndores de los Andes. El cóndor de los mendocinos", es "muy grave" que este veneno se siga utilizando, ya que "pone en riesgo la salud humana, pone en peligro la supervivencia del cóndor y de todas las formas de vida".

En ese sentido, indicó que, por ejemplo, el lugar en el que se hallaron los cadáveres de las aves junto a los animales muertos "es una zona que no está alambrada y que se encuentra cerca de un río de montaña que desemboca en los ríos de donde se saca el agua que se toma en Mendoza".

Fuente: Diario UNO de Mendoza